21/09/18

Tras apurar inversiones, reducen la producción de gas en Vaca Muerta

Mejoró mucho la producción por los subsidios a la oferta. Falta demanda y hubo que cerrar la presión de yacimientos porque tampoco hay dónde almacenarlo


A veces, una buena medida o un conjunto de ellas puede acarrear un problema enorme. Algo de eso empieza a pasar con Vaca Muerta, la formación no convencional de petróleo y gas que promete cambiar la ecuación comercial de la Argentina en el mediano plazo. Por la mejora en la producción de gas natural -fundamentalmente en la Cuenca neuquina pero también en las actividades no convencionales de la Cuenca Austral- o su contracara, el faltante de demanda -motivado principalmente por la suba de tarifas y las mayores temperaturas a la salida del invierno-, las empresas tienen un sobrante de producto que no tienen dónde colocarlo.

Una vez que se comienzan a extraer hidrocarburos, la actividad en los pozos no se puede detener. Desde distintas consultoras especializadas advertían que si se concretaba la mejora en la producción, el gas natural argentino no iba a tener mercado, por lo que era imprescindible abrir mercados de exportación (Chile), ampliar la capacidad de transporte y construir plantas de almacenamiento bajo tierra. En concreto, cinco fuentes entre oficiales y privadas confirmaron a El Cronista que en varios días de este mes sobraron entre 5 y 15 millones de metros cúbicos de gas natural (MMm3), algo que, contaron, es normal para esta época del año pero que se agravó por la repentina mejora en la producción. Por eso, las compañías productoras del fluido están "cerrando" los pozos (en rigor, modulan la presión) para contener los volúmenes que se extraen.

Por caso, el fin de semana del 8 y 9 de septiembre hubo un cierre de 11-12 MMm3/d, y el último fin de semana habrían sobrado unos 15 MMm3/d, lo que generó una fuerte desproporción en el sistema.

"En este momento del año, por las temperaturas, la demanda prioritaria (usuarios residenciales) baja, mientras que las generadoras eléctricas todavía no aumentaron sus necesidades de gas natural (para producir en las centrales termoeléctricas). Entonces sucede que hay que administrarlo y ninguna empresa productora quiere ceder, porque todos quieren inyectar el gas en los caños", explicaron fuentes oficiales.

En una de las transportistas ampliaron: "Las temperaturas promedio de estas últimas semanas hicieron que en los hogares no se prendan ni las estufas ni los acondicionadores de aire, entonces se demanda menos gas natural y menos electricidad (incluso la que se genera con el fluido). Además, por la crisis, el sector industrial consume menos gas y electricidad".

En los gasoductos, operados por Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transportadora de Gas del Norte (TGN) corren unos 350 MMm3 de gas. El consumo total del sistema en las últimas semanas ronda los 125 MMm3 por día: unos 50 de parte de las generadoras eléctricas, 35 de los hogares, 31 de industrias, 7 de GNC y 2 de los comercios, según se verifica en los partes diarios que publica el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) en su web.

Ese organismo está trabajando un mecanismo con la Secretaría de Energía para contener la nueva situación, ya que se producen localmente unos 132 MMm3 por día, y se importan otros 15 MMm3d de Bolivia, sumado a lo que eventualmente llegue desde las terminales de regasificación de GNL en Escobar y Bahía Blanca y lo que se importa de Chile (en el Gasoducto Norandino). A eso se le descuenta lo que se exporta a Chile y lo que se usa en operaciones en los yacimientos.

Por este exceso de gas, el Gobierno impulsó baja de precios e impacto limitado a tarifas residenciales.

Fuente: El Cronista