19/09/18

Desde el lunes subirá 24% la tarifa de luz en el interior de la provincia de Buenos Aires

Afectará a 2,5 millones de usuarios; parte del aumento empezará a reflejarse en las boletas emitidas a partir del 24 de octubre y se completará con las de noviembre


Fuente: Archivo

A partir de la semana próxima, comenzará a regir un incremento de 24% en las tarifas de electricidad para los residentes del interior de la provincia de Buenos Aires, excepto los usuarios de Edenor y Edesur , que ya tuvieron el aumento en agosto.

Parte del impacto se verá a partir de las facturas emitidas luego del 24 de octubre, un mes posterior a la entrada en vigor, y solo en diciembre el alza se reflejará plenamente.

La novedad se conoció ayer al salir publicada la resolución 1297/18 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires para que comience a aplicarse el nuevo cuadro tarifario cinco días hábiles después. De esta manera, la provincia autorizó los recálculos tarifarios realizados por el Organismo de Control de Energía Eléctrica.

Del incremento de 24%, 8% corresponde al costo de distribución (VAD) de la energía, mientras que el 16% restante es producto de la quita de subsidios del gobierno nacional a los costos de generación. La medida se aplica para las 200 cooperativas y las cuatro empresas distribuidoras de alcance provincial: Edelap, Eden, Edes y Edea.Todas ellas proveen servicio a 2,5 millones de usuarios.

Como la medición es bimestral, las próximas boletas mensuales llegarán con un aumento parcial, producto de una combinación de días medidos con el viejo cuadro tarifario y otros con el nuevo. Lo mismo pasará en noviembre, y recién en diciembre se emitirá la factura con el aumento pleno del 24%.

En el caso de los 500.000 usuarios que reciben la tarifa social, según el Gobierno, la energía tiene un subsidio del 100% para el consumo de los primeros 150 kW/h y 50% para los siguientes 150 kW/h.

En el gobierno provincial además señalaron que el incremento está por debajo del 42% de inflación previsto para este año y es inferior al aumento del dólar, que determina gran parte de los costos.

Vale recordar además que las facturas llegarán sin el impuesto provincial, ya que fue removido por la gobernadora María Eugenia Vidal. No así los impuestos municipales, que continuarán hasta el 1º de enero próximo.

En agosto, los 1,5 millones usuarios de Edenor y Edesur -con jurisdicción en 33 municipios bonaerenses- tuvieron un aumento del 24,4% en promedio luego de que el gobierno nacional acordó desdoblar el alza del VAD, que se actualiza cada seis meses según la evolución del índice de precios internos al por mayor (IPIM) que publica el Indec.

En ese caso, el aumento de costos para el período entre febrero y agosto fue del 16%, pero el Gobierno arregló con las distribuidoras aplicar una suba de 8%. En la factura final, que incluye además los costos de generación de energía y los impuestos, la incidencia del aumento equivalió al 4%.

El 8% restante, por lo tanto, se aplicaría en el próximo cuadro tarifario de febrero, pero se repartirá en ocho cuotas. A este porcentaje, a su vez, habría que aplicarle también el porcentaje del IPIM del período septiembre-enero.

Si bien esto tiene incidencia solo para las tarifas de Edenor y Edesur, la variación que se decida sirve como referencia para el precio que cobra el resto de las distribuidoras eléctricas.

Asimismo, a partir del año próximo, se llevará a cabo el traspaso de Edenor y Edesur a la órbita de la provincia y la ciudad de Buenos Aires, según confirmó en su momento el actual secretario de Energía, Javier Iguacel .

De esta manera, se crearía un nuevo organismo autárquico a nivel provincial que tendría autoridad sobre el servicio de distribución en el AMBA.

"No creemos que se llegue a formar antes del próximo cuadro tarifario, pero sí para los siguientes", había dicho Iguacel, por lo tanto el próximo incremento de Edenor y Edesur, en febrero, seguirá siendo responsabilidad del Estado nacional.

El aumento de las tarifas, sin embargo, no será para disminuir los subsidios que el Gobierno destina a la energía, sino para cubrir una suba mayor. De hecho, en agosto, la fuerte devaluación del peso se tradujo en un incremento de casi 85% en los subsidios económicos que otorga a las empresas del sector para intentar minimizar el impacto de la suba del dólar en las tarifas de los servicios públicos, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf). La suba de los subsidios hará más difícil la tarea de reducción del déficit fiscal para el año que viene.

Fuente: La Nación