18/09/18

Cambios en Aerolínas: se va su gerente Abbott Reynal

Será a fines de septiembre, en medio de las paritarias y un fuerte ajuste de la línea aérea estatal.


Aerolineas Argentinas

El gerente general de Aerolíneas Argentinas y Austral, Abbott Reynal, dejará su cargo a fines de este mes: sus tareas serán asumidas por el nuevo presidente de la empresa, Luis Malvido, quien así sumará a sus función ejecutiva un control sobre el denominado "día a día" en el funcionamiento de las dos aerolíneas estatales.

"El gerente general de Aerolíneas, Abbott Reynal, dejará la empresa a fin del mes de setiembre. El ejecutivo retornará así a la actividad privada", señaló un comunicado de Aerolíneas, emitido esta mañana.

Reynal, quien proviene del sector financiero (su último trabajo en el sector privado había sido en filiales del banco holandés Rabobank), había sido designado en Aerolíneas en febrero del año pasado. Para entonces Reynal ya había dado el salto al sector público, dentro de la Jefatura de Gabinete, que coordinaban Gustavo Lopetegui y Mario Quintana. Su llegada a la gerencia general de Aerolíneas fue definida como la ocupación de un cargo que estaba "vacante". Sin embargo, los movimientos en la compañía continuaron.

En julio, cambió el presidente de la empresa: se alejó Mario Dell'Acqua, quien en diciembre de 2016 había reemplazado a Isela Costantini. Su sitio fue ocupado por Luis Malvido, un ejecutivo proveniente de Telefónica y a quien el propio Dell'Acqua, en privado, calificó como su ahijado en el mundo empresario. Según supo comentar a sus allegados, Dell'Acqua trabajó en el grupo Techint codo a codo con el padre de Malvido, quien además también trabajó en el grupo de los Rocca al comienzo de su carera.

Fue durante la transición de Dell'Acqua a Malvido que los números de Aerolíneas dejaron de ser optimistas. En la primera mitad del año, a comienzos de mayo, Dell'Aqua había afirmado que el déficit de la Aerolínea estatal sería inferior a 100 millones de dólares durante este año y que se llegaría a un déficit cercano a cero (habló de US$ 25 millones) durante 2019.

Sin embargo, a las pocas semanas ese pronóstico tuvo un viraje pronunciado. A comienzos de julio, cuando anunció que dejaba su cargo como presidente de la empresa, Dell'Acqua admitió que sus gerentes habían hecho una estimación errónea de los precios del petróleo y el combustible aéreo, un insumo que representa entre 35% y 40% de los costos totales de una aerolínea. Como resultado de ese cálculo "subvaluado", Aerolíneas debió comunicar al Gobierno que sólo para cerrar sus cuentas en orden durante este año necesitará desembolsos de entre US$ 90 y US$ 120 millones adicionales.

Además, con la corrida cambiaria los ingresos de Aerolíneas y Austral acusaron el impacto. Si bien las dos líneas aéreas siguen teniendo participación mayoritaria en el mercado de cabotaje, en los últimos meses resignaron varias puntos, sobre todo en favor de Andes y la "low cost" Flybondi.

Como parte del ajuste para obtener fondos adicionales, la empresa puso a la venta dos inmuebles: uno en Capital, que son sus anteriores oficinas de la calle Bouchard, sobre la plaza Roma). El otro es en Ezeiza, sobre la autopista Ricchieri: son dos hectáreas donde fue anunciada la fallida "Ciudad Aerolíneas", a comienzos de la década pasada por parte del ex titular de la empresas, Antonio Mata (del grupo Marsans).

En ese contexto, Malvido anunció el mes pasado a sus gerentes un fuerte ajuste en los números de la empresa, que además quiere aplicar a los gremios aeronáuticos. En medio de la paritaria salarial, el nuevo hombre fuerte de la empresa planteó a los gremios la derogación de lo que llamó 15 "privilegios" obtenidos a lo largo de negociaciones en los últimos años.

Fuente: Clarín