27/08/18

La devaluación apura más aumentos de naftas, pero con menor peso tributario

En lo que va del mes, el dólar se encareció 12% y junto con el aumento del petróleo y un alza de impuestos, presionan para más subas en los precios de los combustibles


La incesante devaluación del peso agrega cada vez más presión sobre los precios de los combustibles y estira la brecha que existe desde abril entre los valores "de paridad" y los que se encuentran en los surtidores, la que estaba camino a achicarse pero, de vuelta, se volvió a agrandar. En concreto, en los primeros días de septiembre las petroleras líderes del mercado volverán a aumentar las naftas y gasoil por un combo de suba en el tipo de cambio local, en el petróleo crudo a nivel mundial y, además, una nueva alza de impuestos.

Hace tan solo tres semanas, el CEO de YPF, Daniel González, les comunicó en una conferencia a los inversores que el actual precio de las naftas se encontraba un 10% retrasado, un porcentaje exiguo si se tiene en cuenta que a mediados de mayo llegó a ser mayor a un 25%. después de la devaluación y el congelamiento de precios que impuso el Gobierno para no recalentar más la inflación. El miércoles 8, día de la conferencia de González, el petróleo Brent estaba a u$s 74 por barril (hoy a u$s 76) y el dólar cotizaba en el Banco Nación a $ 27,90 (el viernes cerró a $ 31,40, un 12,5% más).

Ese combo ya anticipa un nuevo ajuste en los surtidores, que se aplicará, como hasta ahora, gradualmente, con YPF a la cabeza y Shell y Axion imitando sus movimientos, días más tarde. Pero a eso se le sumará el próximo sábado 1º de septiembre una suba de 8,7% en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), por el traslado de la inflación minorista acumulada en el segundo trimestre del año (abril-junio).

En lo que va del año, el ITC en las naftas pasó de $ 6,72 por litro a $ 7,17 en junio y ahora llegará a $ 7,80 el mes que viene, a lo que se sumará el valor fijo del nuevo impuesto a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de $ 0,41 por litro. A ese subtotal, de $ 8,21 por litro, se le descontará el 12% de corte de bioetanol, que no está gravado para promocionar su uso. De esa forma, por cada litro de nafta se pagará $ 7,227 en concepto de Impuestos Internos -era de $ 6,281 a principios de 2018-, a los que luego se adicionan el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los Ingresos Brutos provinciales (II.BB.). En cuanto al gasoil, la cuenta alcanza los $ 4,755 por litro de Impuestos Internos sobre el precio final, al tener un 10% de corte de biodiesel.

Aún con esto, sucederá algo paradójico: el peso de los impuestos sobre el precio final de los combustibles habrá bajado a lo largo del año, ya que el componente tributario se actualiza por inflación y los valores en surtidores superaron este año el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que registra el Indec. Por caso, un litro de nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires costaba en enero $ 22,66, de los cuales $ 6,9463 eran impuestos internos (30,6%, por el ITC más Tasa Hídrica, posteriormente eliminada), mientras que desde septiembre los impuestos internos (ITC, CO2 menos proporcional de bioetanol) serán de $ 7,227 por litro, menos de un 25% del precio de las naftas desde el próximo mes (ahora la nafta súper de YPF en Capital Federal está a $ 29,60 por litro y subirá al menos un 5% en los próximos días). Es el efecto de la reforma tributaria impulsada a fines del año pasado. Hasta entonces, el peso de los impuestos era fijo; desde este año, variable. La segunda lectura es que, si no se hubiera hecho este cambio, los combustibles, con mayor carga impositiva, deberían haber aumentado más..

Según el documento que firmaron el Ministerio de Energía y las petroleras para congelar los precios de los combustibles por tres meses (finalmente, incumplido), el valor del petróleo Brent representa un 89% del precio de las naftas. En abril, el barril para las refinadoras costaba $ 1369,86 (u$s 67,15 de crudo multiplicado por un tipo de cambio de $ 20,40 por dólar el 11 de abril, cuando se ajustó 3%). Ahora, el barril cuesta $ 2390,48 (u$s 76,13 de crudo por el tipo de cambio), un 74,5% más. Eso dimensiona que restan varios incrementos más en las naftas.

Fuente: El Cronista