01/08/18

La Justicia de EE.UU. trajo un alivio en el caso YPF

La Justicia de los Estados Unidos le trajo un alivio al Gobierno al suspender, al menos por el momento, un reclamo del fondo especulativo Eaton Park por la expropiación de YPF en 2012.


Una jueza de Nueva York dejó en suspenso un juicio Fuente: Archivo - Crédito: Fernando Gutierrez

La jueza federal de Nueva York Loretta Preska concedió un stay (amparo) y dejó en suspenso la demanda de Eaton Park hasta que quede firme la jurisdicción que tendrá el juicio "madre" por unos 3000 millones de dólares que inició Burford Capital. Se trata del fondo que se quedó con el derecho a litigar del Grupo Petersen (de la familia Eskenazi) por la estatización de YPF.

El pasado 11, la Corte del Distrito Sur de Nueva York consideró que el juicio de Burford Capital debe tramitarse en los Estados Unidos y rechazó el pedido argentino de trasladar la controversia a Buenos Aires. La Procuración del Tesoro pidió una audiencia para poder apelar esta decisión ante la Suprema Corte estadounidense.

Agazapado para avanzar en su propia causa, Eaton Park pide US$500 millones en los tribunales de Nueva York. El fondo había adquirido en diciembre de 2010 el 1,63% del capital de YPF por unos US$250 millones.

En 2012, el Estado solo avanzó con la estatización del 51% de YPF que estaba en manos de Repsol. Pagó US$5371 millones a la empresa española. Los otros socios de YPF no recibieron una oferta pública (OPA) para venderle el resto de las acciones al Estado, a la vez que se les prohibió recibir dividendos por un tiempo.

Para Eaton Park, este mecanismo hizo que las acciones se desplomaran en Wall Street y ahora busca una recompensa por vía judicial.

En el momento de la expropiación, YPF tenía un valor aproximado de US$15.300 millones y la acción se pagó unos US$39. La cotización tiempo después rozó los US$24.

Una demanda caliente

Para el Gobierno, el stay que firmó la jueza Preska en el caso Eaton trae una bocanada de aire fresco en medio de un panorama judicial adverso. Al Poder Ejecutivo aún le preocupa el "pez gordo", el caso de Burford, por un reclamo de US$3000 millones.

En su origen, esa demanda fue iniciada por las firmas Petersen Energía Inversora y Petersen Energía, que la familia Eskenazi constituyó para adquirir el 25% de las acciones de YPF. Tras la estatización impulsada por el gobierno de Cristina Kirchner, las firmas de la familia Ezkenazi terminaron yendo a la quiebra, con el argumento de que no podían cubrir las deudas, entre otras, con la propia Repsol.

Así apareció el fondo Burford, un especialista en litigios de empresas concursadas o en bancarrota, para comprar el derecho a litigar de Petersen y convertirse en demandante del Estado argentino.

Fuente: La Nación