17/07/18

Suben exigencias de calidad del servicio eléctrico: será usuario por usuario

El ministro de Energía, Javier Iguacel, se reunió con intendentes del PRO


El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (Enre), organismo de contralor de las empresas eléctricas con jurisdicción nacional, colocará la lupa desde septiembre en mejorar la calidad del servicio al nivel de los usuarios, y no solo evaluará los promedios resultantes del rendimiento en los partidos y comunas en las que operan Edenor y Edesur. Para eso, revisará los alimentadores de Media Tensión (MT) e impondrá multas allí donde no se cumpla el objetivo deseado.

Mediante las resoluciones 198 y 199 del 12 de julio, aún no publicadas en el Boletín Oficial, el directorio del Enre materializó un mayor nivel de controles sobre las distribuidoras, que empezará a correr en el semestre 45 de concesión, que va de septiembre de este año a febrero de 2019. Edenor y Edesur tendrán que evaluar las afectaciones/usuario por Partido/Comuna de los alimentadores de MT conforme a criterior que ponderarán en un cálculo global la duración media de los cortes del sistema (SAIDI) y la frecuencia media (SAIFI).

Si las compañías no cumplen con los parámetros establecidos, recibirán sanciones económicas equivalentes a entre 300 y 600 kWh por cada usuario afectado por el no cumplimiento de la meta. Cada kWh lo pagan los consumidores residenciales entre $ 1,5 y $ 2. Hace diez días se conoció que las distribuidoras tendrán que devolver $ 500 millones a sus usuarios por las afectaciones en el servicio en los últimos semestres revisados.

El control que hará cada vez más exhaustivamente el Enre tiene que ver con la disparidad a la que se enfrentan distintos usuarios según su ubicación. "El promedio oculta, porque en algunos lugares puede ser excelente y el otro dar pésimo. Con esto, les estamos dando tiempo a las compañías para adaptar sus sitemas", explicaron fuentes de la industria. En el último informe de calidad, tal como contó El Cronista, se reveló que la brecha entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano es enorme. Por supuesto, las empresas esgrimen que no es lo mismo a nivel técnico y económico realizar obras en la Capital Federal que en los barrios más alejados del Gran Buenos Aires.

La calidad del servicio de las distribuidoras es uno de los temas que reaparece cada verano, cuando las temperaturas superan los 30´, se dispara el consumo, se recalientan los transformadores y, en consecuencia, se corta la luz. La semana pasada, el ministro de Energía, Javier Iguacel, recibió a intendentes PRO del conurbano de Buenos Aires que llevaron reclamos sobre estas prestaciones, además de la preocupación por el impacto que tendrá en sus votantes las subas de tarifas todavía pendientes.

La Revisión Tarifaria Integral (RTI) es lo que subyace en esto. A cambio de la suba de tarifas, que se debió realizar en 2004 pero por el estallido económico de 2001 se postergó durante toda la etapa kirchnerista, el Gobierno pidió un plan quinquenal de inversiones para dejar en el pasado los apagones masivos que afectaron cada verano, sobre todo en la segunda gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

Aunque la reciente devaluación del peso trastocó las finanzas de las empresas energéticas, en las distribuidoras eléctricas juran que el plan quinquenal de inversiones seguirá intocable, a la vez que esperan que el Gobierno no cambie las reglas de juego. El mes que viene, el Gobierno debería trasladar la inflación mayorista del último semestre a la tarifa, algo que ya el ministro de Energía, Javier Iguacel, pateó para septiembre.

En su RTI, Edenor aseguró que desembolsará en 2018 un total de $ 5331 millones a precios constantes de diciembre de 2015. Eso significa que mantendrá igual su inversión en dólares. Edesur, por su parte, prometió para este año 200 millones de euros.

Fuente: El Cronista