03/07/18

Sin la intervención de Macri, aprueban extensión de la concesión de los accesos Norte y Oeste

El Gobierno aprobó el acuerdo integral de renegociación del contrato con la empresa que opera la Panamericana y la General Paz. El Presidente se había excusado de participar en el proceso para evitar un conflicto de intereses.


Autopistas del Sol

El Gobierno aprobó el acuerdo de renegociación de los contratos de concesión de los accesos Norte y Oeste, suscripto entre el Ministerio de Transporte y las compañías Autopistas del Sol y Grupo Concesionario del Oeste (GCO), respectivamente.

De esta forma, tanto Ausol (que opera la Panamericana y la General Paz) como GCO (que tiene a su cargo la traza principal de ingreso a la Ciudad por el Oeste), seguirán como prestadora de servicios hasta 2030.

La concesión se renovó a través de la Decreto 607/2018, publicado hoy en el Boletín Oficial, con la firma de la vicepresidenta Gabriela Micheti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.

El acuerdo incluye un nuevo plan de inversiones para el acceso por un monto superior a los $ 7.312.000.000, que permitirán actualizar la infraestructura del acceso y dar un adecuado servicio.

La semana pasada, el presidente Mauricio Macri se había excusado de intervenir en la renegociación del contrato para evitar un posible conflicto de intereses, a instancias de una recomendación emitida por la Oficina Anticorrupción (OA), y determinó que quien lo haga sea la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Con el acuerdo, el Gobierno puso fin a un proceso que duró 16 años y que requirió concesiones de ambas partes.

Por un lado Autopistas del Sol debió desistir del juicio por u$s 1.135.000.000 que había iniciado en el Tribunal Arbitral del Banco Mundial (Ciadi) contra el país. Por el otro, el Estado le reconoció un monto por la obra que aún no fue amortizada, además de cobrar el peaje en las cabinas que ya existen en la traza que recorre el norte del conurbano.

Según los números de la concesión, la empresa vial invirtió alrededor de u$s 1100 millones para construir la traza. De esa suma, u$s 539.000.000 no se pudieron recuperar durante estos años donde la renegociación estuvo congelada. A esa cifra se le restaron u$s 40.000.000 en concepto de multas con el que el importe final al que se llegó es de u$s 499.000.000.

Autopistas del Sol es una empresa cuya mayoría accionaria está en manos de dos empresas europeas: la española Abertis (31,59%) y la italiana Impregilo (19,82%).

A través de SIDECO, el grupo Macri llegó a tener una participación del 23% en las acciones en la compañía. Aunque en mayo de 2017 vendió su participación en la compañía, por indicación de la OA, el Presidente se excusó de intervenir en la negociación.

La concesión renovada hoy a través de la Decreto 607/2018, publicado en el Boletín Oficial, es un caso similar al anterior en cuanto a la prolongación en el tiempo del proceso, que se inició en 2002.

Por desistir de su demanda en el Ciadi, por unos u$s 1000 millones, a la compañía se le reconoció una deuda de u$s 245.000.000. Además, se le extendió la concesión hasta 2030.

De acuerdo a las cifras de Vialidad Nacional, la concesión invirtió u$s 470.000.000 para construir la traza de los cuales aún quedaron sin amortizar u$s 270.000.000. Ese importe, menos unos u$s 25.000.000 de multas que no se cobraron nunca será la indemnización de la Argentina a la compañía después de 17 años de ruptura contractual.

A su vez, la compañía se comprometió a realizar inversiones por $ 3960 millones, que incluyen la construcción de un cuarto carril hasta Moreno y un tercero desde allí hasta Luján, además de nuevos distribuidores, cambio de iluminación por LED y repavimentación total del corredor.

La concesión está manejada por la firma Grupo Concesionario del Oeste, manejada por el grupo español Abertis mediante una empresa llamada Aesa, que tiene el 50% de las acciones. El 20% lo tiene la compañía de Malasia IJM Corporation Berhad y el resto se sacó a la Bolsa porteña. De ese porcentaje, el 21% lo suscribió la Anses y el resto flota entre inversores particulares.

Fuente: El Cronista