16/07/18

Por la competencia de las aéreas, los micros ya redujeron un 40% los viajes

Los tramos más afectados son los de más 1000 km., entre grandes ciudades, cubiertos también por aéreas a menor precio. Esperan medidas para mejorar eficiencia


epígrafe

La mayor oferta de vuelos y de conexiones entre ciudades generó más competencia de precios entre las diferentes aéreas que operan en el país, tanto las nuevas, como Flybondi o Avianca, como las ya establecidas en el mercado, Aerolíneas Argentinas, Latam o Andes.

Esa baja de precios impactó de lleno a los micros de larga distancia, que unen 1600 puntos del país y que vienen reclamando, desde hace años, una serie de medidas para poder bajar sus precios y ser, a la vez, rentables.

Por lo pronto, los micros ya viven una notable reducción de servicios en rutas donde compiten con las aéreas, por la caída de la demanda, sobre todo entre grandes ciudades en viajes de más de 1000 kilómetros.

En lo que va del año, se redujeron hasta un 40% los servicios y kilómetros recorridos en algunas rutas por los micros, según un relevamiento de la Celadi (Cámara Empresaria de Larga Distancia).

Por ejemplo, en el primer semestre, los viajes realizados entre Buenos Aires y Bariloche se redujeron un 36,1%, frente a igual período de 2017. Los precios no son ajenos a esa disminución. Un pasaje en micro entre ambas ciudades cuesta desde $ 3580 ida y vuelta, en un recorrido de 20 a 24 horas de duración. En avión, en cambio, se consiguen pasajes desde $ 2800 ($ 780 menos), por un viaje de sólo dos horas.

Los servicios de Buenos Aires a Bolivia se redujeron, en tanto, un 43,7% en el semestre; el pasaje cuesta $ 3085 el tramo ($ 6170), mientras que en avión se consigue desde $ 8900. En este caso, cuesta más en avión, pero se arriba en 6 horas, contra más de 40 por tierra, con cambio de bus en una ciudad de Bolivia.

También se verificaron fuertes bajas de servicios desde Buenos Aires a Salta (-26,4%); a Corrientes (-30,4%) y a San Pedro y San Nicolás (-33,7%). También a Tucumán (-16,7%); a Mendoza (-15,1%) y a Córdoba (-14,4%), por citar algunas. En estos últimos tres casos, hubo una caída mayor interanual en el mes de junio: de -24,1%, -19,3% y -21,5%, lo que da muestras claras de que el año terminará con mayores reducciones que en el semestre.

Al ser un servicio público, el transporte de larga distancia tiene obligaciones que cumplir, en servicios, frecuencias y pasajes gratuitos, entre otros. Sin embargo, como la crisis es tal y están a la espera de que el Gobierno implemente ciertas medidas para bajar costos y mejorar rentabilidad, ofreciendo menores tarifas, las empresas reducen servicios, sobre todo en rutas de más de 1000 km., para no salir con los micros vacíos o con escasa ocupación, algo que les genera pérdidas.

El viernes 6 de julio, dos días después que el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, anunciara en un programa de TV que eliminaría la banda tarifaria mínima a micros de larga distancia (decisión aún no oficializada), las empresas del sector se reunieron con el secretario de Transporte, Guillermo Krantzer, y su equipo. Krantzer prometió avanzar, antes de eliminar la banda tarifaria mínima aérea, con algunas de las medidas reclamadas.

Una de ellas es el cambio en la jornada de trabajo, un tema no menor, ya que la mano de obra representa el 50% de los costos operativos del sector. Los micros deben salir con dos conductores; reclaman un sistema de relevo por postas, para que a determinada cantidad de kilómetros un conductor reemplace a otro, respetando las jornadas y descansos. En el sector estiman que este podría ser el punto más próximo a aprobarse.

Además, buscan poder firmar acuerdos entre empresas (similar al código compartido en aviones), para poder unir servicios en caso de baja ocupación, garantizando la conectividad pero mejorando la eficiencia, al adaptarse a la demanda.

Además, las empresas cuentan con permisos precarios, vencidos desde 2012, lo que les dificulta, por ejemplo, obtener un crédito bancario y tener certidumbre a la hora de invertir. Reclaman permisos a 15 años, similar a los aviones.

También buscan mejoras en el valor del combustible, que implica un 25% del costo, vía quita de impuestos; y en el costo de peajes (quieren estar exentos, como hasta 2012, tanto en rutas nacionales como en accesos a la Capital).

Por último, reclaman el pago adeudado por los 2 millones de pasajes gratuitos que otorgan al año a personas con discapacidad. El Estado paga parte de este costo, pero en algunos casos adeuda el pago hasta ocho meses y no lo abona si hay deudas con la Afip. Quieren poder utilizar ese dinero para compensar otros impuestos.

Fuente: El Cronista