03/07/18

Paritaria de UTA junto al alza de gasoil empujan aumentos en los ómnibus

La discusión por lo que pueda pasar con las tarifas del transporte público de pasajeros en el AMBA sumará hoy un nuevo capítulo.


Mientras se estudia cómo modifica la ecuación de costos de las 144 compañías que operan entre el conurbano bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el incremento de más de 5% del gasoil, las cámaras que agrupan a los empresarios se reunirán hoy por la tarde en medio de una crisis en donde ya hay suspensiones de pedidos de compra de nuevas unidades.

Además, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, está en medio de la negociación con la Unión Tranviaria Automotor (UTA) que está pidiendo una suba salarial que alcance el 26% lo que significaría once puntos más que lo ya acordado y que, junto con el combustible, cambiaría radicalmente los costos del sistema.

"Nosotros no queremos que se traslade a tarifa porque la presión que hoy tiene la gente ya es muy grande, pero no podemos absorber más costos", explicaron desde una compañía.

Por el lado de Transporte siguen estudiando la fórmula para salir del entuerto que significa la suba de los costos y la imposibilidad de gastar más de lo presupuestado. Es decir, si se cubre con tarifa o con subsidio, y lo que dejan trascender es que sería la segunda opción.

"Por más que se cierre un nuevo aumento salarial, los costos de las empresas del sector van a seguir igual. Las cámaras ahora van a discutir cuál es el camino a seguir porque no cierran los costos por ningún lado. Hay un desfasaje cada vez más grande entre lo que reconoce el Estado y utiliza para armar la tarifa técnica y nuestra realidad", agregaron desde el sector privado.

No obstante, la suba del combustible no es la mayor preocupación, porque "siempre se compensa automáticamente un mes más tarde, lo que significa una pérdida, pero se acomodaba". El problema es que el gasoil que utiliza los 20.000 colectivos que hoy hay circulando por el AMBA arrancó el año con un valor en el surtidor de $ 19,99 y hoy ya se comercializa a $ 24,20 lo que implica una suba de 21% en lo que va del año.

En este contexto las empresas están dando de baja los pedidos de compra de nuevas unidades. "Hay empresas que tomaron créditos y tienen firmadas órdenes de compras para renovar las unidades y las están dado de baja. Toda la cadena está pasando por problemas y en este contexto, hasta que no veamos que se puedan adecuar algo los costos a los nuevos precios que tenemos se va a congelar cualquier tipo de gasto que no sea puramente necesario para operar", agregaron desde el sector privado.

El problema que tienen los colectiveros es que la ley dice tienen la obligación de renovar los coches que tienen una década de antigüedad. La estimación es que las empresas de colectivos deberían cambiar alrededor de 2000 unidades por año, pero los valores que hoy tiene el mercado están casi 50% por arriba de los que las listas de precios mostraban en 2017.

La semana pasada Dietrich se reunió con las empresas carroceras más representativas Metalpar, Mercedes Benz, Agrale y La Favorita y les pidió contener precios. La respuesta de los carroceros fue que no podían "bajar más" de lo que ya lo hacían.

"Dietrich quiere que le vendamos a todos al mismo precio que le vendemos a la que más nos compra. Nosotros ahí resignamos margen porque ganamos en volumen, pero eso no lo podemos aplicar a los demás. Además, tenemos componentes importados que con el dólar en los valores actuales se hace dificultoso".

El Gobierno habría puesto en la mesa la posibilidad de otorgar al sector que construya los colectivos créditos blandos para construir a cambio de esa contención tarifaria.

Fuente: El Cronista