23/07/18

Firmaron los dos primeros contratos de obra pública bajo la modalidad PPP para construir rutas y autopistas

Son propuestas por US$ 1.800 millones. Restan firmar cuatro de las 6 convenios. Dudas sobre financiamiento.


Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación, en la firma de los primeros contratos de PPP, en la Quinta de Olivos.

El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, firmó ayer dos de los contratos para los corredores viales que se financiarán a través del programa de Participación Público-Privada (PPP). Se trata de dos proyectos en los que se invertirán más de US$ 1.800 millones en su construcción.

Sin embargo, todavía hay cuatro de los seis adjudicatarios que aún no fueron convocados a firmar. Son los responsables de casi 66% de las 7.200 kilómetros de rutas que Vialidad Nacional -dependiente de Dietrich- promete construir. A algunos les dijeron que le darán fecha durante la semana que viene y hay otro consorcio sobre el que pesan algunas dudas sobre si conseguirá el financiamiento.

Durante el jueves a la noche, cuando se convocó a un acto que tuvo lugar ayer en Olivos, más de un directivo cuyo consorcio fue seleccionado estaba sorprendido y sin noticias sobre su proyecto.

Dietrich fue parte de un acto con Patricia Gutiérrez, administradora general de Vialidad Nacional, y José Luis Morea; secretario de Participación Público Privada del Ministerio de Hacienda.

El corredor A será operado por Paolini, Vial Agro y una constructora italiana. En la oferta económica, indicaron que podían hacer la obra por US$ 1.002 millones y fue la propuesta elegida. El otro corredor que se otorgó ayer es el C, con un consorcio encabezado por José Cartellone, en una obra por US$ 801 millones.

Clarín pidió precisiones a Vialidad Nacional sobre los financistas de las obras, pero en el organismo dijeron que es información que manejan las empresas.

El corredor A comprende 701 kilómetros en la provincia de Buenos Aires. Posee una autopista entre Las Flores y Azul, más rutas seguras en otras localidades (Balcarce-Azul, Azul-Coronel Dorrego). El corredor C posee 875 kilómetros. La mayor parte es autopista segura entre la localidad de Junín y el límite de la provincia de San Luis.

Según el presidente Mauricio Macri, los constructores deben hacer las obras con su dinero y las cobrarán una vez finalizadas, ocupándose de su mantenimiento.

"Los siguientes contratos se firman la semana que viene. Se están terminando los papeles", puntualizaron en Vialidad sobre los cuatro corredores que aún no recibieron aprobación final. Se supone que la fecha límite para este proceso es el próximo 27 de julio.

Entre los consorcios que restan firmar hay dudas. Entre los ejecutivos de las empresas susurran que puede haber alguna propuesta que ya resultó adjudicada, pero que no consiga el financiamiento.

El consorcio Helport (Eduardo Eurnekian)-Panedile ganó en dos corredores: el E -su propuesta costará US$ 1.010 millones, contra US$ 1.573 millones que postulaba un competidor- y el F, que fue uno de los más competitivos. En este último, el consorcio encabezado por Eurnekian pedirá US$ 722 millones, casi la mitad que sus competidores (que anduvieron entre US$ 1.509 millones y US$ 1.684 millones) y un tercio de lo que requerían Benito Roggio y José Chediack, que calcularon US$ 2.624 millones. Esta dupla se presentó en 5 de los 6 corredores, pero no fue seleccionado en ninguna.

Sobre Helport, alguno de los avales presentados tenía relación con la represa de Chihuido (Neuquén), en un préstamo que el Gobierno viene deteniendo.

CCA Civil Panama Green es de capitales chinos. Manifestó interés en cuatro de los seis corredores. Fue elegido en el corredor B. Su oferta se ubicó en US$ 1.175 millones, cuando Rovella Carranza plasmó que podía hacer la obra con US$ 827 millones.

Rovella Carranza está asociado con JCR y la portuguesa Mota-Engil Latin America. Estuvo en juego por tres grupos de rutas, pero fue seleccionada para el corredor Sur, donde ofertó US$ 699 millones. Hubo una distancia llamativa en relación a las otras propuestas. Roggio-Chediak valuaron ese contrato en US$ 1.652 millones y MSU lo estimó en US$ 1.946 millones, según datos de Vialidad Nacional.

De la decena de postulantes que arrancaron la carrera PPP, la mitad quedaron encaminados hacia la firma de contratos, mientras que los otros cinco no convencieron a los evaluadores de Vialidad Nacional.

Techint y SACDE (una empresa de Marcelo Mindlin, que compró Iecsa, la firma de Angelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri) son dos de los gigantes cuyas propuestas no fueron seleccionadas. La misma suerte corrieron otras dos constructoras "tradicionales", como Benito Roggio y José Chediak, MSU Infraestructura -una firma de origen agropecuario, que se está expandiendo a otros segmentos- y Grodco, una colombiana que estaba dando su primer paso en grandes obras públicas locales.

Fuente: Clarín