13/06/18

Pese al rechazo radical, la venta de Transener será en 2019

Se espera un informe del Tribunal de Tasación de la Nación. Pese a la objeción de la UCR, estiman una ganancia de 500%.


Transformador de Transener en la localidad de Montecristo, Córdoba. Foto: Marcelo Cáceres.

El Gobierno sigue decidido a vender la participación estatal en Transener, pese a la resistencia de los radicales. La consultora PriceWaterhouse ya fue seleccionada como asesora de la operación para valuar esa tenencia estatal en la empresa eléctrica. Sin embargo, no hay definida aún una fecha para que la compañía salga a la venta. Hugo Balboa, titular de Ieasa (la empresa que reemplazó a Enarsa) estima que eso podría suceder recién en 2019. "Pedimos el número al Tribunal de Tasación de la Nación", especificó.

Balboa cree que el Estado conseguirá US$ 950 millones en la venta de dos centrales térmicas, en las que ya tiene plazos definidos. Con respecto a Transener, defiende la postura del ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren. "El Estado compró cuando la acción valía $ 7 y ahora está a más de $ 50. El marco regulatorio cambió y está ordenado. No tiene sentido una participación estatal en una firma que funciona bien y que fue privada", argumenta.

El Estado se convirtió en accionista de Transener a través de la adquisición de una participación en Citelec, que es su sociedad controlante. Electroingeniería la vendía y el Estado aprovechó la oportunidad. El especialista radical Jorge Lapeña estuvo en Transener -y en el directorio de la ex Enarsa-, pero se alejó en desacuerdo con la decisión de vender.

Tal como adelantó Clarín, el radicalismo venía manifestando desde la Fundación Alem, flamante think tank con el sello de la UCR, su resistencia a la venta de las acciones que Enarsa posee en la principal transportista eléctrica del país porque, considera, tiene un carácter estratégico así como los beneficios que reportaría al Estado conservar en su patrimonio una firma que, tras la recomposición tarifaria, da utilidades con perspectivas de ser incrementadas.

Pese a ello, el Ministerio de Energía había emitido la resolución 11, dando instrucciones para avanzar en el proceso de venta, lo que los socios del Pro consideran como un desaire grave.

Bajo la órbita de Ieasa quedaron una serie de iniciativas. La venta de dos centrales térmicas en la inmediata. Se trata de Ensenada Barragán y Brigadier López, que ya pasaron por un período de consultas en el que 11 interesados realizaron preguntas. Hoy saldrán a la venta los pliegos para comprarlas. Balboa estima una recaudación de US$ 950 millones, pero como hay deuda pendiente de US$ 600 millones, Ieasa se quedará con US$ 350 millones en mano. "En Transener las ofertas tienen que ser en efectivo", avisó.

Las represas hidroeléctricas de Santa Cruz y la usina en Río Turbio también están bajo el ojo de Balboa. "Los obradores comenzaron a trabajar en Santa Cruz, con 1.000 personas en actividad y movimiento de suelos. En septiembre de 2020, con el desvío del río, se verá ese resultado", destacó. Con respecto al yacimiento de Río Turbio, está detenido. "Hay varios aspectos del proyecto que son demenciales. El carbón va en contra del mundo, y para que las turbinas funcionen a gas hay que invertir mucho dinero", detalla.

El contrato con Isolux fue rescindido. En la construcción del yacimiento de Río Turbio hubo irregularidades, según investiga la Justicia. En la etapa anterior de Enarsa también hubo sobreprecios, y esa fue una de las razones que llevó a Balboa y a su equipo a buscar un nuevo nombre. Ieasa sintetiza Integración Energética Argentina. Además de tomar la posta de la compra de GNL que realizaba Enarsa, también se encarga del traspaso de otros activos energéticos que tiene el Estado nacional.

Fuente: Clarín