25/06/18

Negocian con Bolivia un aumento en las compras de gas

La Argentina quiere incrementar los volúmenes que importa durante el invierno. El país promete fortalecer las actividades de YPF en suelo boliviano y respaldar la intención de Pluspetrol de quedarse con un área exploratoria en Santa Cruz de la Sierra.


El Gobierno nacional busca suscribir con Bolivia acuerdos complementarios de compra de gas natural para aumentar los volúmenes que llegan durante el período invernal, cuando trepa considerablemente la demanda. Las gestiones, que ya se iniciaron en Buenos Aires, están a punto de ser retomadas en la ciudad boliviana de Tarija.

A través del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, el país solicitó sumar a la importación pactada cerca de 1 millón de metros cúbicos (m₃) por día. Según el ministro boliviano de Hidrocarburos, Luis Sánchez, a cambio de ello la Argentina consolidará las exploraciones de YPF en el Altiplano.

“También queremos ver ratificada la intención de la empresa Pluspetrol para la firma de un contrato de exploración en un área de Santa Cruz de la Sierra”, aseguró el funcionario. A decir del embajador argentino en Bolivia, Normando Vásquez García, a la hora de renegociar el actual contrato de venta de gas no existen mayores inconvenientes por cuestiones de precio, sino por los volúmenes a entregar. “Habrá que cambiar las modalidades de envío para elevar los m₃ diarios comercializados durante el invierno desde alrededor de 20 hasta casi 25 millones”, anticipó el diplomático.

Vale remarcar que la nación vecina tiene firmados dos acuerdos de exportación de gas natural a gran escala: uno con Brasil y otro con la Argentina. Rubricado en 1996 y vigente hasta el año 2019, el primer convenio estipula un volumen mínimo de comercialización de 24 millones de m₃ por día y un máximo de 30,08 millones. En cuanto al segundo, la adenda modificatoria que se selló en marzo de 2010 fijó el compromiso de subir progresivamente las cantidades despachadas, lo cual se dio desde los 7,7 millones de m₃ diarios entregados ese año hasta los 23 millones de 2017. Para esta temporada, la intención de las autoridades argentinas es alcanzar un piso de 24 millones de m₃ por día entre los meses de junio y septiembre.

Apuesta no convencional

Con la meta de contar con su “propio Vaca Muerta”, tal como declaró el presidente Evo Morales, Bolivia anunció la inminente puesta en marcha de labores exploratorias en busca de hidrocarburos no convencionales.

Consultado al respecto, el ministro de Energía Juan José Aranguren relativizó la posibilidad de un hallazgo semejante. “Los costos de explotar esa clase de recursos en suelo boliviano serían muy elevados en comparación con los de la Cuenca Neuquina”, aseveró.

Según sus palabras, Bolivia realizó un estudio con una empresa francesa que determinó la existencia de recursos importantes. “Pero hay una diferencia clave: nuestra roca generadora se encuentra entre 2.000 y 2.500 metros bajo tierra, mientras que la suya se ubica a 6.000 metros. Esto quiere decir que los hidrocarburos están, pero los costos para extraerlos van a ser bastante más altos”, puntualizó.

Aunque hasta ahora no trascendieron los resultados de los relevamientos efectuados en la formación Los Monos, dentro de la Cuenca Madre de Dios (que se extiende hasta Perú y abarca las zonas del Sub Andino Norte, el Pie de Monte, la Llanura Chaqueña y el Sub Andino Sur), se cree que hay gas no convencional por 130 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés).

Los recursos técnicamente recuperables de Vaca Muerta, por su parte, oscilan en torno a los 308 TCF.

Exportación eléctrica

Otra posibilidad energética que ilusiona a los bolivianos es la de exportar electricidad al mercado argentino. Según Morales, es sumamente concreta la chance de inyectar 100 megawatts (Mw) a fines de este año o en los primeros meses de 2019.

Las expectativas del mandatario se basan en el reciente inicio de la construcción para el tendido de la línea de transmisión Juana Azurduy de Padilla. Con 110 kilómetros de extensión (40 en territorio boliviano y 70 en suelo argentino) y una capacidad de 500 kilowatts (Kw), la red irá desde la subestación Yacuagua, en Bolivia, hasta cercanías de la subestación Tartagal, en la Argentina.

De acuerdo con Morales, las obras marchan muy bien, por lo que hay razones para pensar con optimismo en una mayor integración energética binacional. “De no mediar inconvenientes, dentro de tres o cuatro años prevemos exportar unos 1.000 Mw al mercado argentino”, proyectó. ©

Fuente: Revista Petroquímica