25/06/18

Intensifican contactos con las empresas para atenuar el tercio pendiente de aumento tarifario

El flamante ministro de Energía, Javier Iguacel, ya inició conversaciones para negociar nuevos cuadros tarifarios que eviten otro shock. En electricidad, sería 65%


Las negociaciones del Gobierno con las empresas energéticas para evitar aumentos desmedidos en las tarifas ya comenzaron y en la semana que empieza se intensificarán. La idea oficial es que la devaluación no se traslade a las boletas que reciben los usuarios, dado que los precios de la energía están dolarizados.

Según trascendió, durante el fin de semana, el nuevo ministro de Energía, Javier Iguacel, ya inició los contactos formales con los presidentes de las compañías energéticas para escuchar y moderar sus pedidos. Asumido el jueves, el ex director de Vialidad Nacional se tomó los primeros días de la semana pasada para conocer lo que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro coordinador del equipo económico, Nicolás Dujovne, pretenden de su gestión y, luego, comenzar a ejecutarlo.

Tal como publicó El Cronista hace dos semanas, un escenario de mercado implicaría que en el tramo mayorista de la boleta de gas (un 60% de la factura sin impuestos) se justifique un aumento en torno al 65% en octubre, en base a la proyección del tipo de cambio para ese mes. Es por eso que desde el Gobierno quieren atenuar estos pedidos y configurar un nuevo escenario que le brinde mayores garantías a usuarios y futuras concesiones a las compañías, ante el súbito incremento en los costos que experimentaron.

El tema de las tarifas es crucial en la agenda oficial en varios frentes. El primero es por la baja de subsidios, una meta que no debería ser negociable en un contexto de ajuste fiscal y un compromiso expreso ante el Fondo Monetario Internacional.

También pesa que el tema tarifas tuvo dos meses en vilo al país por la interna en Cambiemos y la discusión legislativa que terminó con un veto de la ley para retrotraerlas. Un nuevo sacudón traería las reminiscencias de abril y mayo.

Otro cambio que podría implementar Iguacel en relación a lo que fue la gestión de Juan José Aranguren es la factura plana; es decir, que los usuarios residenciales de gas paguen lo mismo tanto en verano como en invierno, cuotificando su mayor consumo para el posterior pago en los meses de baja demanda. Eso ayudará a la planificación financiera de hogares y empresas y ya se había descartado en los últimos meses por la negativa del ex ministro, que entendía que pagar siempre lo mismo no contribuiría a conocer mejor el consumo y eficientizarlo.

Uno de los principales colaboradores de Peña, Hernán Iglesias Illa, dijo ayer a FM Milenium que el camino del aumento de tarifas "va a continuar". "Estamos pagando dos tercios de lo que vale, falta un tercio", complementó.

Por otra parte, Iguacel también deberá sentarse con las petroleras para ajustar el acuerdo firmado a principios de junio, con el dólar en torno a $ 25. Aquel convenio habilitará un alza de 3% en el precio de las naftas y gasoil a partir de julio, pero tendrá que ser renegociado con la devaluación de mediados de este mes.

Queda pendiente el tema del precio en dólares que recibirán las petroleras por el crudo que producen y la medida que deslizó Aranguren en su última semana de prohibir las exportaciones para asegurar el abastecimiento interno. Eso ya genera fuertes disgustos en las principales empresas, que el año pasado pedían libertad total de mercado ante el gradualismo que exhibía el Gobierno.

Fuente: El Cronista