08/06/18

Gobierno habilita suba salarial de 5%, pero CGT no baja amenaza de paro

La decisión integra un decreto firmado por Macri. La central obrera pide pacto para evitar despidos hasta fin de año y eximir Ganancias del aguinaldo antes de suspender el paro


El Gobierno habilitó ayer por decreto la posibilidad de que gremios y empresas que firmaron paritarias en el tope del 15% en los primeros meses del año acuerden ahora un incremento salarial extra de 5% para julio y agosto, hasta que se ejecuten las respectivas cláusulas de revisión de los convenios. La decisión de la administración macrista, oficializada durante un encuentro con la conducción de la CGT, constituyó en los hechos una clara admisión de que la inflación rondará el 20% en los primeros 8 meses del año y evidenció el afán de la Casa Rosada por contener la conflictividad social que amenaza desbocarse por el efecto de esa situación sobre el poder adquisitivo de los trabajadores.

Si bien el anuncio la cúpula de la central obrera valoró el gesto del Ejecutivo de habilitar la discusión de un aumento adicional en los salarios para compensar la suba de precios, la entidad no ofreció ninguna garantía de dar marcha atrás con su amenaza de convocar a un paro general antes de fin de junio. De hecho, por la tarde, varias horas después de la cumbre con los funcionarios de Mauricio Macri, el consejo directivo cegetista declaró que aguardará hasta el próximo martes la respuesta del Gobierno a otros planteos sindicales previo a tomar una decisión respecto a una eventual protesta. En concreto, el punteo de reclamos que la entidad le formuló al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne; al coordinador de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana; y al jefe de gabinete del Ministerio de Trabajo, Enrique Leguizamón, contempla la excepción del medio aguinaldo de julio del pago del impuesto a las Ganancias, un pacto antidespidos hasta fin de año, la eliminación del proyecto de ley que impulsa la rebaja de las indemnizaciones por despidos y un incremento de la asistencia financiera a las obras sociales sindicales. Además, la cúpula de la CGT pretende llevarse de la negociación con la administración macrista un compromiso efectivo del Gobierno de que se "liberarán" de toda intervención del Ministerio de Trabajo las discusiones paritarias.

"El decreto (que habilita el aumento extra) ya está firmado. Queremos que desaparezcan los comportamientos mafiosos en Argentina y que la gente pueda trabajar y hacer lo que tenga que hacer sin tener sus libertades coartadas", afirmó Macri apenas un rato después del encuentro que sus colaboradores mantuvieron con la CGT. Indirectamente se refirió así a la preocupación oficial por el creciente cuadro de conflictividad, sobre todo a partir de la fuerte presión del camionero Hugo Moyano para que la central obrera acelere la convocatoria al tercer paro general contra su gestión.

Dujovne fue el encargado de comunicar el sentido del decreto presidencial que convalida la negociación de una suba salarial extra. El ministro explicó que la medida habilita un mecanismo abreviado para que la cartera laboral homologue acuerdos paritarios que fijen un aumento adicional de hasta 5%, a aplicarse en dos tramos no acumulativos de 2,5% en los meses de julio y agosto. Esa suba, que deberá consensuarse entre los representantes gremiales y empresarios de cada actividad, regirá principalmente para aquellos sectores que suscribieron durante el primer cuatrimestre del año incrementos de hasta 15% en línea con la meta de inflación por entonces postulada por el Ejecutivo. La recomposición extra podrá tomarse a cuenta al momento de aplicar las cláusulas de revisión de los convenios y contemplará al personal del sector público.

"No fuimos por ningún decreto, eso es una decisión que nos comunicó el Gobierno. Queremos que haya un pronunciamiento firme de ellos de que nos van a dejar negociar con libertad", afirmó uno de los referentes cegetistas a este diario. Y agrego: "Vamos a rechazar que ahora el nuevo tope oficial sea del 20%".

Otro gremialista que participó de la reunión con los funcionarios sostuvo que la CGT decidió abrir un compás de espera y que no tomará ninguna decisión sobre la eventual medida de fuerza hasta conocer las respuestas del Gobierno al resto de sus reclamos, lo que se producirá en un nuevo encuentro previsto para el próximo martes.

Fuente: El Cronista