13/06/18

El Corredor Ferroviario Bioceánico Central a punto de concretarse

El Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración, el “Tren Bioceánico” es un proyecto que pretende unir el puerto de Santos con el de Ilo en Perú


El Corredor Ferroviario Bioceánico Central (CFBC) es el único tema de discusión en la reunión fijada para el 15 de junio entre los ministros de transporte de Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Una mega obra a la que Bolivia le ha hecho una gran apuesta.

Aunque la gigantesca obra beneficiará finalmente a seis naciones sudamericanas, es el gobierno boliviano el que más esfuerzos ha empeñado en concretarla. Para Bolivia se trata de un proyecto estratégico. Soluciona en gran medida el problema de la falta de acceso al mar y le da un fuerte impulso a la economía local, a largo plazo.

Hace años que el proyecto está sobre el tapete. Sin embargo, surgieron tropiezos imprevistos, básicamente relacionados con la inestabilidad política en el continente. Bolivia no ha cejado en su empeño y por eso ha mantenido viva la idea. Ahora, todo parece estar a punto de concretarse.

Un proyecto que beneficia a muchos

El Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración, más conocido como “Tren Bioceánico” es un proyecto de infraestructura que pretende unir el puerto de Santos, en Brasil, con el puerto de Ilo en Perú. Se trata de un ferrocarril internacional, que atraviesa el continente sudamericano, de Este a Oeste.

El corredor ferroviario sería una forma de unir el Atlántico con el Pacífico. Beneficia a Brasil, porque le daría una salida al Pacífico a ese país. Esto supondría una dinamización de su comercio internacional con China. Las exportaciones se harían en menor tiempo. Concretamente, ahorrarían 16 días respecto a la ruta actual por el Cabo de Hornos. Y 25 días, en relación con la ruta por el Canal de Panamá.

Por supuesto, también beneficia a Bolivia. Hace unos años se había planteado un proyecto similar que, sin embargo, solo cobijaba a Brasil y Perú. Los bolivianos realizaron un arduo trabajo para convencer a los principales interesados de que incluir a Bolivia iba a traerles grandes beneficios. Al final lo lograron.

Uno de los argumentos decisivos fue la propuesta de hacer un ramal que incluye las cuencas de la Plata, el Paraná y el Amazonas. Con ello, también resultan beneficiados Paraguay, Uruguay y Argentina. Perú, obviamente, obtendría enormes dividendos al convertirse en la salida hacia el Pacífico para varias naciones sudamericanas.

El trayecto total del Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración sería de 3.755 kilómetros. De estos, 1.521 le corresponden a Brasil, 1.894 a Bolivia y 340 a Perú. Según se ha informado, el 85% del trayecto ya está construido.

Esta cifra básicamente corresponde a los tramos de Brasil y Bolivia. Lo que se requiere es una readecuación y modernización de la infraestructura. Debería también construirse una conexión férrea entre Santa Cruz y Cochabamba. El tramo de Perú debe ser construido desde cero. El ramal de Paraguay, que a su vez conecta con Uruguay y Argentina por vía fluvial, todavía no se ha definido del todo.

El costo total del proyecto sería de unos 15 millones de dólares. Los expertos indican que el Tren Bioceánico permitiría transportar unos 10 millones de toneladas de mercancía anualmente. También haría posible el desplazamiento de unos 6 millones de pasajeros en el mismo lapso. Toda una revolución de los transportes en el continente.

Es claro que muchos países sudamericanos saldrán beneficiados con esta mega obra. Pese a ello, también hay uno que podría salir perjudicado con el tema: Chile. Entre Bolivia y Chile existe una tensión histórica. Recordemos que en el siglo XIX se produjo la “Guerra del Pacífico”, entre Perú, Bolivia y Chile. El desenlace de la confrontación dejó a Chile con territorios que antes eran de Bolivia y a esta última sin salida al mar.

Con el paso de los años, el puerto de Arica (Chile) se convirtió en uno de los más importantes del continente y en un punto fundamental para el comercio exterior de Bolivia. Actualmente opera como puerto libre para los bolivianos. Por esta zona pasa el 80% de las importaciones y el 61% de las exportaciones de esa nación. Esto, por supuesto, genera una dependencia incómoda.

Con el Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración el panorama será muy diferente. El presidente Evo Morales ya se comprometió a desviar 60.000 toneladas de sus exportaciones, desde el puerto de Arica hacia el puerto de Ilo. Ese compromiso animó a Perú a avanzar en el acuerdo y, seguramente, no ha dejado muy satisfechos a los chilenos.

Los estudios técnicos y financieros del Corredor Ferroviario Bioceánico de Integración ya están terminados. Hay un consorcio suizo-alemán, un grupo de inversores de España y cuatro bancos chinos que están interesados en participar en el proyecto. Si todo sale como los bolivianos esperan, este próximo 15 de junio podría darse el visto bueno final. Las obras comenzarían a concretarse en 2019.

Fuente: RMF