30/05/18

Se extiende el conflicto en Brasil: ahora con la huelga de petroleros

El gobierno amenaza con judicializar la nueva protesta. Descarta un golpe militar y les exige a los camioneros que desactiven completamente el paro


El Gobierno de Brasil desactivó parcialmente la huelga de los camioneros que durante 10 días desabasteció al país y generó millonarias pérdidas en la economía, y ya enfrenta otra medida de fuerza: desde hoy y hasta el viernes, serán los trabajadores de empresas petroleras los que lo desafíen a negociar.

Además, este nuevo paro cuenta con el respaldo de las seis mayores centrales sindicales de Brasil.

El gobierno advirtió que está dispuesto a acudir al Supremo Tribunal Federal para que declare ilegal cualquier huelga de trabajadores prevista para hoy por precios de combustibles.

Los camioneros pedían que el gobierno redujera el precio de los combustibles, y lo lograron finalmente el domingo, cuando el presidente Michele Temer anunció una caída del precio del diesel de 0,46 reales (u$s 0,12) por los próximos 60 días.

Pero los choferes de camiones no levantaron todos los bloqueos, que junto con la escasez de combustible paralizaron a las industrias. Ayer por la tarde, el jefe de Estado y los presidentes de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, y del Senado, Eunicio Oliveira, instaron a los camioneros, "que vieron sus reivindicaciones acogidas", a volver al trabajo tras nueve días en huelga.

De su parte los trabajadores petroleros denuncian las supuestas maniobras del Gobierno para vender activos de Petrobras la mayor empresa de Brasil a multinacionales o privatizar la empresa; piden que ésta reduzca sus precios y que renuncie su presidente, Pedro Parente. Al funcionario le atribuyen la actual política de precios que elevó el valor de los combustibles, indicó la Federación Única de los Petroleros.

Además de los efectos del paro, el Ejecutivo trabaja en rehacer sus cuentas para compensar los millonarios gastos que acarreará el subsidio acordado para rebajar el valor del diesel en las refinerías. El ministro de Hacienda, Eduardo Guardia, tuvo que echar marcha atrás con el planteo que había hecho de aumentar algunos impuestos o crear otros, por la fuerte presión de algunos sectores.

Luego de que en numerosos bloqueos de autopistas, así como en las redes sociales, hubiera reclamos por una intervención militar, Temer dijo que no hay posibilidad de que la protesta nacional de camioneros provoque un golpe militar que derroque a su Gobierno, a pesar de los llamados de algunos sectores políticos para que deje el poder.

El gobierno amenazó con tomar medidas enérgicas contra los supuestos agitadores políticos que contribuyen a la crisis. El ministro de Seguridad Pública, Raul Jungmann, prometió fuertes multas a las distribuidoras que apoyan la huelga.

En tanto, la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) estimó un plazo de 5 a 7 días para que se normalice el abastecimiento de combustibles en el país.

Fuente: El Cronista