09/05/18

Los trabajadores de la refinería de Cristóbal López quieren armar una cooperativa

Los operarios empezaron los trámites. El jueves, el juez debe tomar una decisión sobre el futuro de Oil.


El futuro de la petrolera de Cristóbal López deberá definirse el jueves próximo. Foto: Mario Quinteros

Rosario (corresponsal).- La decisión de la firma Trafigura de desistir de su oferta para adquirir Oil Combustibles sepultó las esperanzas que tenían los trabajadores sobre un traspaso entre privados que pudiese reactivar cuanto antes la refinería de San Lorenzo. Con la inminente quiebra -el juez Javier Cosentino tiene tiempo hasta el jueves para decretarla, si es que antes no aparece ningún otro oferente-, los propios operarios iniciaron los trámites para conformar una cooperativa.

"Es la única opción que nos queda. Sabemos que va a ser un camino muy difícil, pero lo vamos a intentar", le explicó a Clarín Héctor Brizuela, titular del Sindicato Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh). El gremialista detalló que "con los papeles en curso" los trabajadores ya pueden hacerse cargo de la refinería.

La planta lleva más de 70 días sin producir combustible refinado, lo que hasta hace poco significaba el 8% de la capacidad de refinación de todo el país. Hay 120 trabajadores (el 50% de la plantilla total) que siguen realizando tareas de seguridad y de mantenimiento. Los sueldos se están pagando al día, pero los fondos "se acaban en junio", según confió Brizuela. "Lo bueno es que hoy están dadas las condiciones técnicas para reactivar los motores. Las últimas evaluaciones técnicas arrojaron que no hay riesgo alguno. No sabemos qué puede pasar si esto se sigue prolongando", detalló el sindicalista.

La negociación con la multinacional Trafigura, líder en el mercado de combustibles, se truncó ante las exigencias de AFIP respecto a la millonaria deuda que mantiene Oil. El fisco le reclama a la empresa una deuda preconcursal superior a 19.000 millones de pesos, contabilizando intereses y punitorios. Las circunstancias en que se acumuló esa cifra se discuten en la causa en la que a Cristóbal López y su socio Fabián De Sousa, dueños de la compañía, se los acusó de haber defraudado al Estado al no pagar con la petrolera el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC).

Trafigura había solicitado un plan de pago más extenso de 96 cuotas -periodo que se suele otorgar operaciones de esta naturaleza- para cumplir con esa obligación. Pero AFIP sólo accedió a dar 12 meses como máximo para pagar toda la deuda bajo el argumento de que los empresarios estaban siendo investigados por fraude.

"Evidentemente el negocio del petroleo hoy va por otro lado. La refinería claramente no estaba en los planes de este gobierno. Apareció un oferente con mucha espalda y el Estado a través de la AFIP no habilitó un plan de salvataje", planteó Brizuela sobre el frustrado desenlace de la operación.

Fuente: Clarín