31/05/18

La Rosada evalúa el traspaso de Edesur y Edenor a Buenos Aires

Aysa también está en la mira, pero genera más resistencia. Fue prenda de la negociación con gobernadores.


Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad, sumaría un nuevo desafío

En la Casa Rosada quieren acelerar el traspaso del control de las concesiones eléctricas a la ciudad de Buenos Aires y a la provincia. También quieren que Aysa deje de estar bajo el control nacional para que la cubran las arcas bonaerenses, aunque este proceso sería más paulatino.

El estado nacional sigue subsidiando el 20% del costo de generación eléctrica, lo que marca una reducción con respecto al 90% del que se hacía cargo hasta el verano de 2016, al menos en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Edesur y Edenor prestan su servicio en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Pero están reguladas por el Estado nacional a través del ente regulador ENRE. Las distribuidoras provinciales, en cambio, están bajo la órbita de controles que responden a los gobernadores. Una de las posibilidades que abrió el Poder Ejecutivo Nacional es que Edesur y Edenor también pasen a estar bajo esas jurisdicciones.

Si están bajo la jurisdicción de la Ciudad y de la Provincia, sus territorios deberán aportar fondos propios si quieren mantener las tarifas. Hoy siguen la trayectoria marcada por el Poder Ejecutivo nacional. Por ende, los consumidores dejarían de recibir subsidios por el costo de la luz que consumen hacia fines de 2019.

Dentro del Gobierno Nacional hay quienes consideran inexorable la posibilidad del traspaso, como una forma de frenar reparos de los gobernadores. El ministro de Energía, Juan José Aranguren, ya estudió el tema. El funcionario está satisfecho con el funcionamiento del ENRE.

Los gobernadores también quieren que Aysa vaya a la Ciudad y la Provincia. La firma depende del Ministerio del Interior y viene absorbiendo partidos que antes estaban bajo la órbita de la provincial Absa. La movida que se piensa ahora está en reverso de lo que vino pasando.

El traspaso de Edesur y Edenor a la provincia de Buenos Aires fue utilizado como una prenda de negociación entre el Gobierno Nacional y los mandatarios peronistas. La administración de María Eugenia Vidal estaba dispuesta a aceptarla si le convenía al Poder Ejecutivo nacional. La Provincia ya controla y dispone las tarifas de las otras eléctricas (Edelap, Eden, Edes) que funcionan en su territorio. La Ciudad de Buenos Aires, en cambio, no tiene aún una estructura que pueda contener esa operatoria.

Entre las distribuidoras prevalecía la prudencia, ya que entienden que están bajo un ajedrez político que las excede. La sensación era que la transferencia del Gobierno nacional a ciudad-provincia de Buenos Aires podía ser cercana.

La estatal Aysa viene equilibrando sus cuentas a través de aumentos de tarifas y quitas de subsidios. Incorporó municipios a su servicio, que antes estaban bajo la concesión de Absa. La idea de revertirlo es lo exacto a lo que viene pasando. El costo de llevar cloacas al territorio bonaerense excedería el presupuesto provincial con los números actuales.

En la Rosada también quieren evaluar si las distribuidoras de gas no deben pasar a las órbitas provinciales. Pero eso sería en una segunda etapa, tras una decisión sobre Edesur y Edenor.

Fuente: Clarín