15/05/18

Bajó un 38% la cantidad de autos en el Centro y empiezan a multar a los que entren sin permiso

Es por las nuevas restricciones en esas zonas, que arrancaron en abril. Este martes comenzarán a sancionar a los infractores.


Las nuevas restricciones de tránsito provocaron un descenso del 38% en la cantidad de autos que ingresan al área peatonalizada del Centro porteño. Y tras 40 días de implementada la medida, el Gobierno porteño empezará este martes a multar a los vehículos que ingresen a la zona sin permiso. Mientras tanto, las opiniones sobre la efectividad de la medida por parte de quienes trabajan y circulan por allí son dispares.

Desde el 3 de abril, los autos y motos particulares ya no pueden circular por el Casco Histórico de la Ciudad y parte del barrio de Retiro de 11 a 16, a menos que sus conductores tengan un permiso. Así, se extendió el llamado Centro Peatonal, que antes abarcaba únicamente la zona delimitada por Córdoba, Carlos Pellegrini, Avenida de Mayo y Alem.

Con la extensión de esta área peatonal, la zona restringida total se ubica entre las avenidas Carlos Pellegrini (y su continuación, Bernardo de Irigoyen), Belgrano, Paseo Colón, La Rábida, Leandro N. Alem y Santa Fe, y las calles San Martín y Florida. Para permitir la circulación de vehículos, las avenidas siguen siendo de libre acceso para el tránsito general.

En octubre, Tribunales se sumará al área limitada, y el año que viene lo que se ampliará será el horario de la restricción: irá de 9 a 18.

Antes de la implementación de la medida en Retiro y el Casco Histórico, ingresaban a esas zonas un promedio de 8.300 vehículos por día en el horario restringido. Tras la puesta en marcha de la nueva limitación, esa cantidad bajó a 5.150 vehículos, un 38% menos, según datos de la Secretaría de Transporte porteña. "Nuestro objetivo es una Ciudad con menos autos y un transporte público de calidad como mejor alternativa para moverse", aseguró Juanjo Méndez, titular del área.

En marzo se habilitó el trámite online del permiso y en abril comenzaron las nuevas restricciones. La Ciudad ya otorgó 10.817, tiene otros 1.261 en trámite y estima que terminará entregando unas 20.000 licencias.

A la zona restringida pueden entrar los taxis, remises, vehículos de bomberos y policías, camiones de caudales y ambulancias. Lo mismo sucede con quienes tengan un permiso anual, categoría a la que pueden acceder los residentes, personas con un certificado de discapacidad, padres de alumnos de escuelas dentro del perímetro, camiones de caudales, empresas de servicios fúnebres, vehículos de distribución de diarios y quienes tengan o alquilen una cochera fija. En ese último caso, la autorización cuesta $1.560, mientras que para los anteriores no tiene costo.

Para los demás habrá multas, de 100 Unidades Fijas, que hoy equivalen a $ 1.300. El cumplimiento será controlado con cámaras de reconocimiento de patentes (LPR). El software de esos dispositivos está sincronizado con el sistema de la Ciudad, que tiene el listado de vehículos con permiso para ingresar.

Pese a la reducción en la cantidad de autos, la medida provocó opiniones dispares. Una empleada de una tienda de golosinas en Tres Sargentos y Reconquista, que prefiere no revelar su nombre, dice que no ve un cambio importante: "Cuando llueve o hay cortes, hay muchos autos igual, sobre todo taxis”, asegura.

Ariel Mapis tiene una oficina en San Martín y Paraguay. Para él la circulación de autos sí disminuyó, al menos un poco. Pero considera que para que se perciba un cambio real “deberían hacer que los colectivos circulen sólo por las avenidas. Cuando pasan por las calles comunes casi te rozan con el espejo retrovisor. Esta zona debería ser totalmente libre de vehículos”. Un kiosquero que atiende a Mapis a media cuadra, en cambio, no ve grandes cambios. Y un empleado de un local de pastas a pocas cuadras, en Maipú casi Córdoba, viene a trabajar en auto todos los días y se queja de que “si laburás o vivís acá deberían dejarte entrar siempre, pero a veces no lo hacen”.

Los empleados de seguridad de una torre de Maipú entre Paraguay y Marcelo T. de Alvear tampoco acusan una modificación digna de mención: “Acá pasan como quieren. No vemos que la cantidad de autos haya bajado mucho”, sostiene uno de ellos.

Pero, como era de esperar, quienes más se quejan de la medida son los garajistas, que quisieron imponer una medida cautelar para frenar las restricciones, sin éxito. Mónica, dueña de la cochera en Esmeralda y Córdoba, asegura que su clientela “bajó en un 90%. Hace siete años que estoy y nunca había visto algo así. Ahora estacionan en Córdoba”. En un garaje de Paraguay al 900, en tanto, un encargado opina que “esta solución no está buena. En su lugar tendrían que poner a agentes a controlar el tránsito y listo. Sólo se logró que la gente insultara por lo que tiene que pagar. Acá ni siquiera pasaban tantos autos”.

Mónica, además, destaca un dato clave: “Los agentes están todos abocados a controlar el ingreso al perímetro, pero no hay para multar la doble fila”. Un kiosquero de San Martín y Paraguay lamenta lo mismo: “Acá está lleno de autos que estacionan sobre la vereda”. Y empleados de seguridad de un edificio en Suipacha casi Paraguay sostienen que “no existen los agentes de tránsito”.

En la recorrida, Clarín vio agentes de tránsito en los bordes del polígono, como en las esquinas de Suipacha y Santa Fe, y San Martín y Córdoba. Pero ninguno en el interior. En ese escenario, los autos en doble fila son una constante.

Fuente: Clarín