21/05/18

Advierten que sólo Chihuido puede frenar una crecida del río Neuquén

Las opciones de financiamiento para la construcción de la represa hidroeléctrica Chihuido le dieron la vuelta al mundo sin que ni un sólo ladrillo se haya posado en la cuenca del río Neuquén y, a diez años del lanzamiento de su proyecto ejecutivo, sólo cuenta con litros de tinta derramada en la prensa.


En ese escenario es en el que Elías Sapag, el presidente de Emprendimientos Hidroeléctricos (Emhidro), una empresa del Estado neuquino, remarcó: “Chihuido no es sólo un proyecto hidroeléctrico, es un emprendimiento de seguridad pública”, remarcó y agregó que “parece que Nación espera que haya una catástrofe para hacer Chihuido”.

El funcionario destacó que “hace diez años que no tenemos una crecida, pero en 2008 tuvimos una y en 2006 estuvimos apenas un 10% por debajo del nivel de agua que aguantaba la presa”. Y agregó que “hoy hay más barrios, más gente y ya el Tribunal Superior de Justicia ordenó hacer una obra y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) dijo que la única opción era Chihuido. Entonces no entiendo qué están mirando los gobernantes que no resuelven esto”.

Sapag detalló que desde fines del año pasado la cartera de Obras Públicas de la Nación no convoca a las reuniones de la comisión mixta por la presa, por lo que indicó que “no sabemos nada de lo que ha pasado con la propuesta de financiamiento de capitales de Alemania, Italia y España”.

Las únicas versiones al respecto fueron vertidas por el gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, quien indicó en marzo que el ministro de Finanzas, Luis Caputo, le informó que en abril o mayo estaría la definición sobre la propuesta. Abril ya culminó y con medio mayo pasado, las respuestas no sólo no llegan sino que Sapag advirtió que tampoco serían rutilantes. “La propuesta de Voith Megovia de Alemania y Salini Impregilo de Italia es un crédito para bienes, no para toda la obra. Es lo mismo que siempre ofrecieron los chinos y los rusos y que representa apenas el 25% de los costos de la presa”, indicó Sapag y agregó que “el otro 75% que son los costos de mano de obra, de cemento y ladrillos siguen sin estar”.

El titular de la empresa estatal neuquina dedicada al desarrollo de los proyectos hidroeléctricos aseguró que “el río Neuquén necesita ser regulado pero no está en nuestras manos sino en las de Nación desde la licitación del 2014”.

En ese sentido Sapag recordó que al momento de la licitación ganada por la UTE que lidera Helport, del grupo Eurnekian, “el dólar estaba a 9,45 pesos”.

Es que con un costo estimado en 2.231 millones de dólares, cada devaluación aleja un poco más su concreción, en especial si se tiene en cuenta que además de los avales para el crédito, el financiamiento sólo podría cubrir el 85% de los costos, y el 15% restante, unos 51.500 millones de pesos deberían ser aportados por las arcas nacionales. “Lamentablemente se ha apostado mucho a las energías renovables con un concepto errado de que la hidroelectricidad no es energía renovable, cuando la hidroelectricidad es la mejor opción porque genera en apenas dos minutos, esté nublado o sin viento”, aseguró Sapag y agregó que “en los proyectos del Neuquén hay 8.000 GWh/a esperando”.

Fuente: El Inversor Energético