23/04/18

Tecnología: inhibidores de alarmas, nuevos aliados de los ladrones de automóviles

El uso de bloqueadores de señales que impiden el cierre centralizado de vehículos preocupa a los encargados de la vigilancia de estacionamientos en centros comerciales


Bloqueadores de señales incautados en Mar del Plata
Crédito: Policía Bonaerense

Al bajar de su auto, la mujer, de 55 años, apretó el botón del cierre centralizado de su vehículo y se fue a hacer compras en un centro comercial de Mar del Plata. Al regresar, se encontró con las puertas del automóvil abiertas, sin señales de haber sido forzadas. La mujer no lo sabía, pero había sido víctima de una nueva modalidad delictiva: los robos asistidos por inhibidores de alarmas de automóviles.

Tan importante es el incremento de la modalidad delictiva apoyada en el uso de inhibidores de alarmas que los responsables de seguridad de la mayoría de los centros comerciales del conurbano reforzaron las medidas para evitar que los asaltantes apliquen esa tecnología en sus estacionamientos.

En un importante supermercado del conurbano, los responsables del área de seguridad colocaron carteles con la leyenda: "La empresa no se hace responsable por los daños, robos o hurtos en su vehículo. Por favor, asegúrese de cerrarlo con llave".

A partir de un relevamiento realizado por LA NACION se determinó que son cada vez más comunes los robos de objetos dejados en los vehículos sin que ninguna puerta, cerradura ni vidrio hayan sido violentados.

Al ser sorprendidos por el hecho, los damnificados pueden preguntarse: ¿es posible que se roben lo que se deja dentro del auto o en el baúl sin que rompan la cerradura ni un vidrio, que no suene la alarma y sin que nadie lo advierta? La respuesta es afirmativa. Así lo confirman una serie de hechos ocurridos durante los últimos doce meses.

La policía bonaerense desbarató al menos siete grupos delictivos y apresó a trece delincuentes que se dedicaban a robar los objetos guardados dentro de automóviles que estaban estacionados en la vía pública o en centros comerciales.

Según fuentes policiales, todos los sospechosos usaban aparatos que pueden obtenerse en sitios de compra en Internet por no más de $1000 y que sirven para inhibir el cierre centralizado de los vehículos.

"Se trata de una modalidad delictiva en la que el ladrón aprovecha el descuido del propietario del vehículo. Debe tenerse en cuenta que cada automóvil tiene una llave codificada que funciona en una determinada frecuencia de radio. La gente está acostumbrada a descender del rodado, accionar la tecla del mando a distancia del cierre centralizado e irse, convencida de que dejó el automóvil cerrado y con la alarma activada", explicó Daniel Banda, vicepresidente de la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (Casel).

Como ocurrió con la mujer de Mar del Plata -el ladrón fue capturado el viernes pasado y se decomisaron varios inhibidores de señales en forma de llavero- y con una vecina de Campana, tres clientes de un importante centro comercial de la zona norte del conurbano comprobaron que les habían robado las pertenencias dejadas en sus automóviles, pero que no había ni puertas ni baúles forzados. Tampoco había vidrios rotos.

"En todos esos hechos, los delincuentes apuntaron a los automóviles con un inhibidor de alarma. Se trata de un aparato que manda una señal de radio potente que bloquea la señal enviada desde la tecla que tiene la llave del propietario del vehículo. No es que el inhibidor de alarmas sirva para abrir cualquier automóvil. Los delincuentes usan los inhibidores para evitar que los dueños cierren sus rodados. Entonces, los asaltantes esperan que los propietarios de los vehículos se alejen para abrir las puertas y el baúl con el objetivo de apoderarse de los objetos de valor que puedan encontrar", explicó Banda.

Según fuentes policiales, los delincuentes aprovechan los estacionamientos de los grandes centros comerciales, con mucho recambio de gente y donde pueden permanecer dentro de los automóviles sin que esa circunstancia llame la atención. Tampoco hace falta que el ladrón se aproxime al automóvil elegido como blanco Los inhibidores de alarmas tienen un alcance de hasta 40 metros.

Contramedidas electrónicas

Además de modificar las medidas de seguridad, los responsables de algunos centros comerciales del conurbano adquirieron equipos que permiten detectar inhibidores de alarmas. Cuando desde la central de vigilancia del shopping se alerta sobre la presencia de un sospechoso que usa el bloqueador de señales, se lo busca a través de las cámaras de seguridad y se avisa al número de emergencias 911.

La decisión de los responsables de seguridad de los grandes centros comerciales del Gran Buenos Aires de aplicar estas contramedidas se fundó en la cantidad de reclamos de los clientes que dejaron sus automóviles en los estacionamientos y que se encontraron con los vehículos abiertos y sin sus pertenencias.

Al descubrir cuál era la nueva metodología aplicada por los delincuentes, los encargados de la seguridad de una cadena de supermercados instalaron en sus estacionamientos el cartel con la leyenda consignada, pero enfocada en la necesidad de que "se cierre con llave el vehículo".

Fuente: La Nación