20/04/18

Tarifas en cuotas: las empresas ya presionan para esquivar los costos de la refinanciación

Cuando se aplicó en 2017 un plan similar hubo desacuerdo entre las distribuidoras y el Gobierno.


Marcos Peña ingresa a la Casa Rosada para negociar los cambios en el pago de las tarifas de gas con sus aliados de la UCR y la Coalición Cívica.

El Gobierno aceptó una refinanciación de las boletas de gas. Sin embargo, las empresas distribuidoras de ese servicio ya habían planteado la posibilidad en noviembre, antes de la audiencia pública donde se decidió el aumento. Allí se recomendaba "un sistema de facturación previsible para todos los clientes", como una forma de tener una tarifa plana.

El ministerio de Energía ya dispuso una refinanciación de los consumos de gas invernales en 2017. Se podían pagar durante el verano una parte de las facturas de los meses fríos. Sin embargo, eso generó un costo financiero, porque las empresas facturaban en invierno pero cobraban en verano. En el medio, hubo inflación. Las distribuidoras de gas buscaron que el Poder Ejecutivo los recompensara por ese aumento en sus costos. Pero el Gobierno se negó.

Sobre el diferimiento del pago anunciado ayer, en las empresas había poca información. Lo que entendieron es que se financiarán en tres cuotas el 25% de las facturas emitidas entre el 1° de julio y el 31 de octubre. La adhesión al sistema es optativa.

La discusión sobre la tarifa plana arrancó en estos meses para los sectores políticos, pero ya viene desde noviembre en las notas que se intercambiaban las empresa distribuidoras de gas (como Gas BAN y Gasnor) y el Enargas, el ente regulador.

"El establecimiento de un mismo importe por cada factura bimestral, calculado individualmente en base a consumos históricos" fue una de las consignas propuestas por las distribuidoras, como Gas BAN, para la aplicación de tarifas de 2018. La empresa estimaba que los altos importes invernales podían provocar conflictos y por eso propuso una forma de evitarlos.

El Poder Ejecutivo miraba la idea con buenos ojos. Pero no quiso hacerse cargo de los costos de financiación, porque entendía que no ayudaba en las metas fiscales.

Las compañías sugerían "diferenciar dos períodos semestrales: invernal (del tercero al quinto bimestre de facturación) y estival (abarcando al sexto bimestre, y al primero y segundo del año siguiente)", para ir prorrateando los consumos.

El saldo entre los períodos estacionales se iba a "regularizar" durante dos veces por año, según detallaban las empresas. La implementación de esta modalidad era desde el tercer trimestre de 2018.

"Un cliente R3-1, con 1.050 metros cúbicos anuales de consumo, tendrá mayor previsibilidad sobre su pago", proponían las empresas. La factura mensual invernal de ese cliente bajaría de $ 1.637 a $ 1.389, según estimaciones que Gas BAN hizo para la audiencia pública en la que solicitaba aumentos.

La refinanciación de los saldos del invierno durante el verano también provocó algunos dolores de cabeza en la temporada estival. Fue porque ciertos clientes terminaron recibiendo facturas cuatro veces más elevadas en enero que en octubre, tal como detalló Clarín en su edición del 22 de enero.

Los aumentos en el gas siempre provocaron conflictos. En 2016, los aumentos fueron rechazados por la Corte Suprema de Justicia y forzaron al Poder Ejecutivo a realizar una audiencia pública para ajustar las tarifas, una modalidad que se instauró durante ese año y 2017. En el ala política del Gobierno ya hablaron de "tarifas planas" durante ese invierno, que además fue más frío que lo usual y provocó facturas elevadas.

El Gobierno también accedió a la refinanciación de 2017 después de ciertas tensiones. El ministro de Energía, Juan José Aranguren, lo anunció después de las elecciones primarias (PASO) para que no se viera la decisión como una herramienta de campaña electoral del oficialismo.

Fuente: Clarín