26/04/18

Estacioneros admiten atraso de 25% en precios, pero alertan a petroleras por otra suba sorpresiva

Cumbre CECHA-Barreal en San Juan. Los empresarios de estaciones de servicio de todo el país visitaron al gobernador Sergio Uñac y compartieron un diálogo sobre los desafíos del sector. Luego, celebraron una reunión de consejo directivo con el presidente de la entidad, Carlos Gold, a la cabeza. (fotos: gentileza Carlos Olivera)


Los dueños de las estaciones de servicio estiman que el precio de los combustibles tiene un atraso de hasta 25%, pero alertaron a las petroleras por el impacto en el bolsillo de los consumidores si deciden aplicar una nueva suba de tarifas.

Según datos de la Confederación de Expendedores de Combustibles (CECHA), desde la liberación de precios autorizada por el Gobierno nacional en octubre pasado los valores en surtidores se ajustaron 28,72%. Pero con el dólar a $ 20,45 y el barril de crudo Brent a u$s 72,62, el precio de la nafta súper en la ciudad de Buenos Aires debería pasar de $ 25,41 a más de $ 30 el litro, mientras que la Premium debería escalar de $ 29,28 a $ 35. Hasta el último incremento del 11 de abril pasado el atraso era de 19,57%.

Sin embargo, con la divisa estadounidense a $ 20,50 y el Brent de referencia en la Argentina a u$s 74, el ajuste pendiente rondaría entre 23% y 25%.

El titular de CECHA, Carlos Gold, no descarta posibles aumentos en el corto plazo por el conflicto entre Estados Unidos y Rusia por Siria, aunque aclara que es una decisión de las petroleras. "El problema que está latente es el incremento del valor del crudo. Hoy estamos en presencia de un escenario bélico y lo estamos viendo porque el petróleo aumenta día a día. Tenemos que estar alerta. La decisión de los aumentos de los precios la tienen siempre las petroleras, ellos son los que compran el crudo, refinan y le ponen valor al producto final para ser distribuido. Las estaciones de servicio no intervienen", sostuvo en diálogo con ámbito.com, durante un encuentro del consejo directivo de la Confederación en San Juan.

"El cliente tiene una visión de que cada vez que hay un aumento el estacionero es el responsable y las críticas las ligamos nosotros, cuando en realidad lo único que hacemos es trasladar una decisión de las petroleras", remarcó el empresario correntino. Según Gold, el único "atenuante" a una nueva suba será la paridad estable entre el dólar y el peso. "El mercado les da margen a las petroleras a que el precio pueda seguir subiendo, pero el contexto político y económico le está poniendo un freno", evaluó.

En lo que va de 2018 YPF ajustó sus planillas en tres oportunidades: 4,5% en enero, 3,5% en febrero y 3% este abril. Si se le suma la de diciembre de 2017, que fue de 6% tras la desregulación del mercado, en cinco meses las naftas en la Ciudad se encarecieron hasta 17%.

• Cumbre en los Andes

El fin de semana pasado los presidentes de todas las cámaras de expendedores del país se reunieron en la provincia cuyana a analizar los desafíos del sector. La anfitriona Analía Salguero, de CECA, destacó la concurrencia al encuentro nacional. "Cuando los colegas vieron lo imponente de San Juan me di cuenta que valió la pena organizarlo, es una provincia que invita a venir, que ha crecido mucho en los últimos años", señaló. Además de visitar al gobernador Sergio Uñac en la Casa de Gobierno, los estacioneros conocieron el proceso de vendimia en la bodega Bórbore, de la familia Berzenkovich; probaron la deliciosa punta de espalda, un corte de carne emblemático del lugar; conocieron el paraje precordillerano Barreal; observaron las estrellas en Pampa del Leoncito y disfrutaron del imponente "Concierto de las Américas" en el Cerro Alcázar, entre otras actividades.

En diálogo con este medio, Salguero calificó la liberación de los precios como "positiva", pero alertó por las maniobras de las petroleras. "Es una evolución del sector decir que se paga lo que vale, falta dejar la especulación de lado. Si bien es lo que marca el mercado y los precios acompañan las variables internacionales y el tipo de cambio, cuando sube una petrolera y luego la otra, hace creer que el combustible no tiene el valor que tiene que tener. Hay que evitar que las petroleras especulen, porque nosotros no tenemos anda que ver con el precio final en el surtidor", coincidió.

"Las cámaras no formamos los precios -insistió-, sin embargo es bueno que podamos competir libremente en el mercado y con reglas claras, por eso bregamos por un nuevo proyecto de comercialización, que permita que compitamos estación con estación y petrolera con petrolera", resaltó. Durante la reunión al pie de la montaña, los empresarios debatieron la posibilidad de mejorar la ley, que ya ingresó al Congreso, o en todo caso, impulsar una regulación en el ámbito de Defensa de la Competencia.

El cordobés Gabriel Bornoroni, representante de Fecac, de los expendedores del "Centro de la República", reveló cálculos propios encargados al economista Gastón Utrera, que dan cuenta de un retraso de alrededor de 10% en los precios. Como a Gold y a Salguero, a Bornoroni le preocupa en la manera que se informan los ajustes. "Los aumentos sorpresivos nos repercuten negativamente. La gente cree que el estacionero pone el precio y es un simpe intermediario. El aumento pasa por la estación, pero el que define es la petrolera. El estacionero es como un gerente general con privilegios", indicó el joven operador de la marca YPF.

Bornoroni tampoco encuentra razón en la diferencia de precios entre el área metropolitana y en el Interior. "No hay mucha explicación, las petroleras dicen que en Buenos Aires afectan un poco más los índices del INDEC, pero no hay muchos motivos para que estén $ 2 más caras, quizás por el costo del transporte, pero no se justifica", señaló en una charla con ámbito.com.

Desde CECHA proponen que las petroleras mejoren el sistema de información de los incrementos. "Son decisiones intempestivas, a veces nos enteremos dos o tres horas antes. Sería bueno que exista un mecanismo diagramado de aviso al consumidor, puede ser un elemento que otorgue previsibilidad, aunque lo veo difícil", manifestó Gold.

A pesar de los constantes ajustes en las tarifas, según datos de la Secretaría de Energía en el primer bimestre de 2018 la venta de combustibles en estaciones subió 4,7% interanual, motorizado por un alza de las naftas y diésel Premium, que mejoraron 12% y 15%, respectivamente en ese periodo. "Esto se debe al incremento del parque automotor", remarcó el presidente de la entidad más representativa del sector.

• Lo que viene

Más allá de las decisiones de las petroleras, los surtidores sufrirán pequeños ajustes trimestrales, desde el ingreso en vigencia en marzo pasado de la nueva reforma impositiva. "Antes teníamos el ITC, la tasa sobre gasoil y la tasa hídrica. Hoy tenemos el ITC y el impuesto al dióxido de carbono, pero fijos. Si aumentan los combustibles, los impuestos permanecen constantes y en el porcentaje total el impacto es inferior al modelo anterior", destacó Gold.

La ley 27.430 estableció el ITC en $ 6,726 para naftas y en $ 4,148 para el gas oil, mientras que el gravamen por emisiones de CO2 se paga $ 0,412 y $ 0,473 por litro, respectivamente.

Una preocupación de los estacioneros es la falta de acuerdo con los bancos por el cobro con tarjetas de crédito. CECHA reclama una disminución de las comisiones y acortar los plazos de pago. "No tenemos éxito porque ellos aducen que no pueden bajar sus costos y que mientras la tasa de interés se mantenga en este nivel no pueden acotar los días en los cuales nos acreditan", declaró el titular de la confederación. En esta puja, la posición del Gobierno a través de la Secretaría de Comercio es clara: "Es una cuestión entre privados".

A fines de 2017, en la previa a la temporada de vacaciones, los dueños de estaciones anunciaron que no recibirían más pagos con crédito hasta que haya una solución con la asociación que representa a las tarjetas. Finalmente la suspendieron. Sin arreglo, la amenaza vuelve a merodear. "Analizamos la medida y decidimos postergarla porque era muy antipático para los usuarios, pero no la descartamos", subrayaron los directivos.

Sin resolver este tema, el próximo miércoles 25 a las 15 los representantes de CECHA mantendrán una reunión con altos funcionarios de la AFIP. "Queremos ver si al menos podemos bajar el porcentaje de retención de Ganancias, que es 1% del total de la venta, y otro 1% en concepto de IVA. Es una retención de impuesto sobre impuesto y eso cerciora hasta un 20% de las rentabilidades, cuando en realidad debemos tributar sobre la rentabilidad pura y no sobre la venta. La idea es tratar de menguar un poco el costo que tenemos y explicarle a la AFIP que está cometiendo una mala apropiación de la base imponible", concluyó Gold.

Fuente: Ámbito