19/04/18

Australia elimina la prohibición del fracking y se propone imitar a EE.UU.

Están los que ven la liberación de la explotación del shale como una bendición, pero también los ambientalistas que temen a un "desastre ecológico"


LA INDUSTRIA DE PETRÓLEO Y GAS PROMETE INVERTIR MILES DE MILLONES DE DÓLARES EN EXPLORACIÓN

El Territorio del Norte de Australia levantó una prohibición temporaria que impedía la práctica de fracking o fracturación hidráulica, el proceso de extracción de gas de las rocas bituminosas, con el propósito de replicar la revolución del shale estadounidense en una amplia región con enormes recursos minerales.

La decisión del martes fue bien acogida por la industria del petróleo y el gas, que promete invertir miles de millones de dólares en exploración y crear miles de empleos en una zona despoblada que tiene aproximadamente seis veces el tamaño del Reino Unido.

Las compañías de energía australianas Origin Energy y Santos identificaron al Territorio del Norte como una fuente potencial de gas para cubrir la falta del combustible fósil en Australia, escasez que provocó un aumento de los precios de la energía y llevó a Canberra a implementar controles a la exportación de gas natural licuado, una de las ventas al extranjero más valiosas del país.

"Las compañías están listas para invertir miles de millones de dólares en proyectos nuevos en el territorio", dijo Malcolm Roberts, CEO del grupo de lobby de la industria del petróleo y el gas APPEA, después de que el gobierno del territorio decidiera levantar la prohibición.

En febrero de 2017, Origin Energy estimó que podría recuperar 6,6 billones de pies cúbicos de gas de su proyecto Beetaloo en el territorio, aunque la perforación de exploración aún no ha demostrado que pueda hacerlo a un precio comercial. Santos, Falcon Oil & Gas y Pangea Resources también están buscando gas no convencional en el territorio.

Ben Wilson, analista del Royal Bank of Canada, dijo que Beetaloo es un gran recurso a la par de los grandes proyectos de shale estadounidenses, Marcellus y Barnett, en el noreste y el sur de Estados Unidos, respectivamente.

El fracking consiste en bombear agua, arena y productos químicos bajo tierra a alta presión en formaciones rocosas bituminosas para liberar el petróleo y el gas. Esa práctica permitió que en Estados Unidos se una revolución energética que abrazó la tecnología y que, como resultado, ha duplicado con creces la producción de petróleo en la última década.

Alemania, Francia y Escocia han prohibido el fracking debido al temor a sus consecuencias para el medio ambiente relacionadas con las emisiones de gases de efecto invernadero y el posible impacto sobre el agua subterránea.

Greenpeace describió la decisión del gobierno del Territorio del Norte como "miope", y advirtió que provocaría contaminación del agua, aumento de las emisiones de carbono y problemas de salud para quienes viven en el territorio.

En Australia, varios estados prohibieron el fracking o esa tecnología, incluyendo Victoria, Western Australia y Tasmania. Pero el gobierno federal está instando a los gobiernos estatales a cambiar las regulaciones para ayudar a resolver la escasez de gas, que en parte ha sido causada por el éxito de su industria de exportación de gas natural licuado.

El gobierno del Territorio del Norte informó que levantó la prohibición siguiendo el consejo de los científicos de que los riesgos del fracking podrían reducirse a un nivel aceptable si se siguieran ciertas recomendaciones. Está introduciendo zonas prohibidas en parques nacionales y otras áreas que abarcan el 49% del territorio.

Pero la industria de la energía recibió la decisión con beneplácito, y espera convencer a otros estados australianos para que hagan lo mismo.

Kevin Gallagher, CEO de Santos, dijo que está listo para reanudar las perforaciones de exploración en la región de la cuenca McArthur del Territorio del Norte en 2019. Fuente: Cronista