07/03/18

El tarifazo de luz y gas no impactó de lleno en la demanda hogareña

Aunque el consumo de gas bajo 11%, creen que en parte se debió a un invierno más favorable. El balance energético en los primeros dos años de la gestión Macri es mixto


La gestión energética en los dos primeros años del nuevo Gobierno tuvo tarifazos que reacomodaron precios relativos, pero aún no impactaron de lleno en el consumo. El nuevo panorama ayudó en parte a contener la demanda de gas y luz, con la concientización para no derrochar; por otra parte, la generación de electricidad mejoró notablemente; mientras la producción petrolera empeoró sensiblemente sus cifras.

El panorama se puede sintetizar en:

-Gas

El consumo del combustible sobre el que se sustenta más de la mitad de la matriz primaria energética argentina se mantuvo estable en 2017, mientras la producción cayó un 1%. En comparación con 2015, la demanda de gas creció un 2,6% y la producción, un 3,9%. En el sector residencial, se registró la mayor baja porcentual en el consumo en los 25 años desde que se privatizó el sistema.

Después de una batalla judicial que terminó con un duro fallo de la Corte Suprema, desde el 1 de octubre de 2016 hasta el próximo 1 de abril -un lapso de 18 meses- se aplicarán aumentos en la tarifa de gas de entre 500% y 1200%, según cada categoría de usuarios residenciales. En el primer año de plena vigencia de nuevos precios, el consumo de gas en los hogares (sector que explica un 21,6% del total) bajó un 11%, que fue compensado por alzas de 3,4% en la demanda industrial en línea con la mejora en la actividad y de 7,8% en las centrales eléctricas. Respecto a 2015, los hogares demandaron el año pasado un 5,8% menos, la industria retrocedió 1% y las centrales eléctricas utilizaron un 15,7% más.

"Es muy difícil medir si la caída en hogares fue por tarifas. No está ligado totalmente ni a temperatura ni a los precios; también influyen los hábitos y el uso de otras fuentes de energía. Hay un nuevo consumidor razonable", razonaron en una de las distribuidoras.

-Electricidad

La repetitiva escena de los veranos híper-calurosos con miles de hogares sin luz es algo que todavía no pudo superar el macrismo.

El impulso que se le dio a las inversiones en generación eléctrica dio sus frutos (la potencia instalada total creció de 32.816 MW a fines de 2015 hasta los 36.505 MW dos años más tarde, con lo que ya hay oferta suficiente como para capear los picos -el mes pasado se alcanzó un récord de demanda de 26.320 MW-).

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, celebró que "en febrero se rompió el récord histórico de demanda eléctrica y lo cubrimos sin importar energía". Sin embargo, los cortes siguen.

Después de la suba de tarifas, el verano pasado los cortes de electricidad en Capital Federal y Gran Buenos Aires se redujeron un 42%. Pero en esta ocasión, un diciembre más cálido y con dos tormentas fuertes hicieron que en el último mes de 2017 la cantidad de cortes se incrementara un 28% interanual.

En perspectiva, los indicadores que miden frecuencia media y duración media de los cortes por usuario de Edesur y Edenor muestran una leve baja en los últimos cuatro semestres. Una de esas empresas vio el año pasado una suba en el consumo medio de sus clientes residenciales de los 313,6 KWh al mes hasta los 323,9 KWh/mes, lo que daría una prueba de que cierta demanda fue inelástica al mayor precio y se movió más bien por la temperatura exterior.

Para Alieto Guadagni, economista y ex secretario de Energía (2002), tanto las tarifas como la temperatura determinan el patrón de consumo. "El precio afecta la cantidad demandada. Si las tarifas son notablemente bajas, no hay conservación ni eficiencia, y los aumentos fueron sustenciales. Se recompuso la racionalidad en el régimen de precios y costos, que es más sensato que el anterior. Bajaron los subsidios a la clase alta, sobre todo a los porteños", ponderó.

De acuerdo a un estudio de la organización Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), las tarifas eléctricas en el Área Metropolitana de Buenos Aires tuvieron en los últimos dos años aumentos de entre 1700% y 2800%, combinando los cargos fijos y variables.

-Petróleo

La producción de crudo en Argentina bajó el año pasado a niveles similares a los de 1979 y las reservas son las menores en 18 años. La extracción mermó un 6,3% en 2017, al tiempo que la venta de naftas (85% más caras que en octubre de 2015) creció un 7% interanual.

De todas formas, los ajustes hicieron mella en las familias. Para Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, los tarifazos reacomodaron hábitos en los hogares. "La gente va menos a comer afuera y al cine, cambió primeras marcas por segundas, y se dirige a los supermercados mayoristas", dijo.

Fuente: El Cronista