08/03/18

Cruceros: Argentina quiere tener un millón de pasajeros

Prometen inversiones y la modernización de las terminales de Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia.


Visitantes circulan en la "Seatrade Cruise Global" en Fort Lauderdale, la mayor feria de la industria de cruceros. EFE/Giorgio Viera

En el marco de la mayor feria de la industria de cruceros, el Seatrade que tiene lugar en Fort Lauderdale, la Argentina presentó en Estados Unidos su plan "Un millón de pasajeros" ante representantes de empresas líderes del sector.

El objetivo del gobierno argentino es duplicar la cifra de 490.000 cruceristas que llegan actualmente la Argentina a las tres terminales de cruceros: Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia. Y lo hará, según explicó el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, con inversiones de 1.000 millones de pesos, la modernización del Puerto de Buenos Aires, políticas de reducción de costos logísticos y otras mejoras. Básicamente se busca tener más cruceros y más turistas para el país.

“Un millón de pasajeros significa más turismo, más desarrollo y más empleo para los argentinos. Hay una gran expectativa de las empresas líderes en venir a nuestro país, tenemos que estar a la altura de ese desafío", dijo Dietrich y agregó: "Por eso estamos haciendo obras de infraestructura para reducir costos logísticos y simplificando los procesos burocráticos que durante décadas pusieron un límite al crecimiento del sector”.

En la temporada 2017-2018 aumentó un 11% la cantidad de pasajeros en los puertos de Buenos Aires, Ushuaia y Puerto Madryn respecto de la temporada anterior, y un 6% la cantidad de recaladas

Entre las empresas estaban Royal Caribbean Cruises, Costa y Aida Cruises, Norwegian Cruise Lines, Crystal Cruises, Holland America Group y compañías de cruceros antárticos como Quark, Ponant, Salén Ship Management, CMI y Sealand. En los encuentros también participaron el Administrador del Puerto Buenos Aires, Gonzalo Mórtola; Gonzalo Robledo, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, y representantes del Ministerio de Turismo de la Nación.

Adam Goldstein, presidente y COO de Royal Caribbean celebró el importante cambio en la Argentina. En las dos últimas temporadas, la compañía tuvo una reducción del 30 por ciento de sus costos con cruceros de más de 315 metros de eslora en Buenos Aires, lo que representa un ahorro de dos millones de dólares y un incentivo para la llegada de cruceros de mayor porte a la terminal.

En los encuentros con las operadoras de cruceros que visitan la Antártida, las compañías reforzaron su compromiso de incrementar la cantidad de buques con ese destino que pasan por Ushuaia. También se discutieron avances para mejorar la conectividad aérea de la capital fueguina para lograr una mayor coordinación entre ambos modos de transporte.

En cuanto a obras de infraestructura y con una inversión total de 580 millones de pesos, en Puerto Madryn se están realzando obras en los muelles Piedra Buena y Storni, para que la terminal pueda atender simultáneamente en ambos muelles tres cruceros de mayor porte que los actuales, de hasta 300 metros de eslora.

Por otro lado, en Ushuaia, se ampliará el muelle incorporando 7.050 metros cuadrados de superficie, extendiendo el actual sector tres en 215 metros de longitud. Con esta inversión (319 millones de pesos), aumentará la capacidad y versatilidad del puerto. Vale destacar que actualmente, el puerto de Ushuaia concentra el 90% de los cruceros con destino a la Antártida.

En Buenos Aires, está prevista la modernización del nuevo Puerto a 2030, con una nueva terminal exclusiva para cruceros, así como de una nueva terminal interna y externa. Y en Mar del Plata se invertirán más de 120 millones de pesos en dragado y mantenimiento, para que vuelva a operar como terminal de cruceros. A fines de 2017 se había anunciado que la empresa Alteza Cruises operaría en Mar del Plata, pero nunca llegó a concretar los itinerarios prometidos.

Otras medidas orientadas a impulsar la industria que se tomaron en los últimos años fueron la reducción de tasas (por ejemplo, de 5,70 a 4,70 dólares por pasajero en el Puerto de Buenos Aires); se unificaron tasas migratorias entre las tres terminales; se fijaron tarifas máximas para el servicio de practicaje, o reducciones a la tarifa del combustible, como en Ushuaia. También a partir de esta temporada se reducirán en más de 70 millones de dólares los costos de navegación en la hidrovía para cruceros de gran porte.

Fuente: Clarín