06/02/18

La agroindustria ya aporta el 6,2% de la energía argentina

La mayor parte es biodiésel y etanol, según un estudio de la Bolsa rosarina que analizó cifras de 2016. La tendencia es clave para diversificar la matriz energética, todavía muy volcada al petróleo y el gas.


En la Argentina ya hay 37 plantas que procesan la oleaginosa para obtener biodiésel.

La generación de energía renovable a partir de cultivos como la soja y el maíz es una industria reciente en la Argentina, pero ya realiza un aporte significativo para comenzar a equilibrar la ecuación energética, que sigue muy concentrada en el petróleo y el gas.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destaca que el campo y la agroindustria aportan el 6,2% de la producción de energía primaria y el 5,5% de la producción de energía secundaria.

“La industria de biodiésel lidera el ranking de crecimiento: en 10 años, incrementó su capacidad de producción un 700%”, indican Julio Calzada, Enrique Lasgoity y Franco Ramseyer, los autores del trabajo.

El estudio señala que el biodiésel y el etanol -en conjunto- ya suman el 4 % de la producción nacional de energía secundaria y reconoce que son cifras “muy relevantes” si se toma en cuenta que la industria del biodiésel, con eje en el procesamiento de la soja, despegó en el 2007 -hace solo diez años- y la del etanol -a partir del maíz y la caña de azúcar- apenas hace cinco años (2012).

A la energía que aportan estos dos biocombustibles, también hay que sumar la leña y el bagazo de la caña de azúcar; y en el mediano plazo -a medida que avancen los proyectos- también se contará con un aporte importante del biogás que se obtendrá de feedlots, granjas porcinas y hasta del procesamiento de basura junto a cultivos energéticos, como algunos híbridos de sorgo.

“Los aceites vegetales que surgen de la industrialización de la soja y las semillas de girasol, la leña, el bagazo de caña de azúcar y los alcoholes vegetales (maíz y caña de azúcar) generaron en el 2016 unas 4.596 miles de toneladas equivalentes de petróleo (TEP), lo que cual representa el 6,2% de la producción de energía primaria de la Argentina”, precisa el estudio de la Bolsa rosarina.

En el 2016, la producción de energía primaria fue de 74.358 miles de TEP. A nivel global, el petróleo y el gas generan el 65% de la energía pero en la Argentina estas fuentes -que no son renovables- producen casi el 90%.

El campo y la agroindustria argentina también muestran una contribución clave a la generación de energía secundaria. Hay seis rubros que representan el 85% de la producción: gas distribuido por redes, energía eléctrica, diésel más gas oil, motonafta y gas licuado.

“El 5,7% de aporte del campo y la agroindustria es una gran ayuda para satisfacer la demanda de energía en nuestro país”, señala el trabajo.

Para los investigadores, la industria argentina de biodiésel es un caso sorprendente: en el 2007 contaba con apenas 9 fábricas, con una capacidad de producción teórica de 665 millones de litros. Y en la actualidad tiene 37 plantas (algunas de ellas de las más grandes a nivel mundial) con una capacidad de producción de 5.400 millones de litros.

“La capacidad instalada se multiplicó por 8 en apenas 10 años, al margen de otros impactos positivos que genera en la economía nacional como es el caso de emplear cerca de 2.000 puestos de trabajos directos y no menos de 4.000 nuevos puestos indirectos”, estima el estudio.

Un crecimiento importante también tuvo el etanol de maíz a partir de 2012, cuando se instaló la Planta de Bio4 en Río Cuarto y se dispuso el corte obligatorio de las naftas. Ahora, funcionan en el país cinco empresas con una capacidad de producción teórica conjunta de 514.500 metros cúbicos de etanol por año.

“La empresa más grande es ProMaíz, de las empresas Aceitera General Deheza y Bunge Argentina. Está en condiciones de producir 135.000 metros cúbicos de etanol por año. Le sigue ACA Bio (de la Asociación de Cooperativas Argentina) con una capacidad de 125.000 metros cúbicos de etanol/año.

En tercer y cuarto lugar se ubican Diaser (provincia de San Luis) y Bio 4 (en la provincia de Córdoba) con 82.500 y 82.000 metros cúbicos de capacidad de producción anual de etanol, respectivamente”, recuerda el informe.

Además, hay 10 fábricas importantes que obtienen etanol procesando caña de azúcar en el NOA (6 plantas en Tucumán, 2 en Salta y 2 en Jujuy). Cuentan con una capacidad de producción de más de 482.800 metros cúbicos de este biocombustible por año.

El estudio concluye que en el segmento del etanol (sumando el maíz y la caña), la Argentina tiene una capacidad total de producción -con sus 15 fábricas principales- de 997.350 metros cúbicos por año.

Fuente: Clarín