21/02/18

Hugo Moyano realiza su demostración de fuerza y será difícil moverse por la Ciudad

En medio de su tormenta judicial, el sindicalista encabezará desde las 15 un acto en la Avenida 9 de Julio. Participan gremios opositores, movimientos sociales y la Izquierda.

Se acabó el tiempo de espera. Un mes después de que Hugo Moyano lanzara la convocatoria en la sede de la Federación de Camioneros, este miércoles se concretará la movilización contra las políticas del Gobierno. La consigna, amplia, es contra la reforma laboral, por mejores salarios y en defensa de los puestos de trabajo. La protesta está cruzada por el avance de causas judiciales contra Moyano y su familia.

A pesar de la exitosa estrategia oficial para limar y dividir los apoyos al jefe camionero, tanto en el Gobierno como los dirigentes gremiales que apoyan la movilización esperan una convocatoria multitudinaria. Los primeros hablan de alrededor de 150 mil manifestantes; los organizadores de por lo menos 250 mil. Los gremios vinculados al transporte de pasajeros no participan de la convocatoria, con lo que en principio está garantizado el servicio de colectivos, subtes y trenes.

Aunque habrá transporte, moverse por la Ciudad será difícil. Toda la zona céntrica porteña y alrededores será intransitable. Habrá complicaciones con la recolección de residuos que depende de Camioneros. También podría afectarse el suministro de combustibles y la carga de cajeros.

Además de Camioneros, se sumaron a la convocatoria las dos vertientes de la CTA, el gremio de los Bancarios que conduce Sergio Palazzo y el de los docentes de Suteba de Roberto Baradel, además de organizaciones sociales como la CTEP, la Izquierda y sectores del kirchnerismo y el peronismo.

El viernes y el lunes, el defensor del Pueblo de la Ciudad Alejandro Amor, el secretario de Seguridad Marcelo D´Alessandro y enviados de la Secretaría de Transporte porteña se reunieron con delegados de los gremios y de las organizaciones. Los referentes de la Izquierda y de ATE Capital se negaron a participar. En el Ejecutivo porteño anticipaban que algunos dirigentes peronistas como el intendente de Merlo y titular del PJ bonaerense Gustavo Menéndez -que dijo que se sumaría al acto- participarían de la marcha, pero no movilizarían, a diferencia de sus pares más afines al kirchnerismo duro Verónica Magario (La Matanza) y Jorge Ferraresi (Avellaneda).

Durante esos dos encuentros, los funcionarios solicitaron que no cortaran el Metrobus sobre la 9 de Julio. Los camioneros y sus aliados advirtieron que el requerimiento era impracticable, pero se comprometieron a realizarlo "lo mas tarde posible y durante el menor tiempo".

Desde temprano comenzarán a concentrar las columnas en distintos puntos de la Ciudad y se espera la llegada de decenas de micros con manifestantes. A través de sus colaboradores, el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta propuso que los ómnibus estacionaran sobre las avenidas San Juan e Independencia, en lugar de la 9 de Julio, para agilizar la desconcentración. También, solicitaron que no se estacionaran sobre Huergo, que actualmente corre solo en sentido al sur por la construcción del Paseo del Bajo.

La seguridad correrá por absoluta cuenta de la Ciudad. “Es la primera movilización en la que tanto organizadores como el Gobierno están muy pendientes de que no haya incidentes”, aseguró uno de los participantes de la reunión. Apuntaban a que Moyano fundamentalmente se juega parte de su imagen ante una platea sobre la que no tiene total ascendencia. Si bien trascendió que no habría policías a la vista, desde la Ciudad especificaron que no estarán en la zona pero sí muy cerca para actuar rápido. Además de drones, se utilizará el sistema aerostático de vigilancia. “Nos preocupa más la desconcentración que el acto en sí mismo”, decían desde el Gobierno.

El acto formal comenzará a las 15, en el escenario situado en la esquina de las avenidas Belgrano y 9 de Julio, que permanecía cerrada desde la medianoche. En las siguientes horas, otras 11 esquinas de avenidas y calles clave de la Ciudad se cerrarán al tránsito. Anoche aún no estaba definido el orden de oradores, pero habría cinco (dos por las CTA, otro por los movimientos sociales, uno más por la Corrientes Federal y Moyano). El cierre estará a cargo del jefe camionero.

Lejos de bajar los decibeles, en la víspera referentes del Ejecutivo nacional y de los sindicatos que participan alimentaron la tensión. “No se entiende bien cuál es la consigna, pero sí seguro una oposición al Gobierno”, sostuvo el ministro de Transporte Guillermo Dietrich en una entrevista con FM Blue. El sindicalista moyanista Juan Carlos Schmid calificó la meta inflacionaria como una “fantasía” y reconoció el fracaso del triunvirato de la CGT.

Juan Grabois, de la CTEP, en diálogo con Clarín, apuntó que es una falacia creer que la marcha es un elemento de presión de Moyano. “Hay reclamos genuinos de todos los sectores que el Gobierno tiene que atender”, señaló.

En el Gobierno, en tanto, comparan el clima social con el de marzo del año pasado, cuando también hubo una marcha gremial, y apuestan a la soledad creciente del líder camionero y a las proyecciones económicas oficiales.

Fuente: Clarín