31/01/18

Macri ahonda la relación con China que podría financiar un paso a Chile

El mandatario se mostró con Xiao Jie. China podría financiar la obra Túnel de Agua Negra, mientras Argentina integraría la iniciativa One Belt, One Road, de Beijing


El presidente Mauricio Macri se mostró muy sonriente durante su reunión con el ministro de Finanzas de China, Xiao Jie. La foto fue un fiel reflejo de la intención de Beijing de aumentar su peso global. Pero también mostró el entusiasmo de Macri luego de escuchar que empresarios chinos están interesados en desarrollar el proyecto Túnel de Agua Negra, que uniría a Argentina y Chile.

Esa obra uniría a las provincias de San Juan y Coquimbo (Chile) con un costo de u$s 1500 millones. Pero más allá del proyecto, la reunión de ayer evidenció la sintonía que hay entre el Gobierno y China. El ministro Xiao Jie agradeció a Macri que haya viajado en 2017 a Beijing para participar en la cumbre de la iniciativa de cooperación internacional "One Belt, One Road" (OBOR, en español: Un Cinturón, Una Ruta). Este megaproyecto es la bandera de política exterior que tiene actualmente China para cooperar con más de 68 países a través de obras de infraestructura, comercio y acuerdos culturales.

En un principio, la iniciativa del presidente Xi Jinping sólo acaparaba un sector de Europa, Asia y África, con el fin de relanzar la milenaria Ruta de la Seda. Pero el año pasado decidió expandir el OBOR a Latinoamérica y Macri fue uno de los primeros en dar luz verde a ese giro. El proyecto Túnel de Agua Negra podría ser uno de los primeros frutos de esa sintonía. "El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) podría financiar otros proyectos. La región necesita mucha construcción en infraestructura", confió un diplomático. Como muestra de esta sintonía entre Buenos Aires y Beijing, Argentina es socio del AIIB desde 2017.

Macri recibió en su despacho al ministro de la segunda economía más grande del mundo. El dato más relevante es el continuo crecimiento de la economía de Beijing: 6,8%, en 2017, en comparación con el 2,3% de Estados Unidos, según el FMI. El Gobierno volverá a tener noticias del ministro Xiao Jie en breve: el 19 de marzo participará en Buenos Aires de la segunda reunión ministerial de Finanzas, en el G20.

Más allá de la relación con Argentina, China está aumentando su presencia en la región. De hecho, la última semana el canciller de China, Wang Yi, participó por segundo año consecutivo de una cumbre de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Allí, la secretaria ejecutiva Alicia Bárcena señaló que "el comercio entre la región y China se multiplicó por 22 veces entre 2000 y 2013 y en 2017 alcanzó los u$s 266.000 millones".

Mientras China aumenta su presencia en la región, el canciller de EE.UU., Rex Tillerson, visitará Argentina por primera vez como funcionario, este fin de semana, y se reunirá con Macri. Según fuentes oficiales, el viaje del estadounidense se centrará en la situación política de Venezuela, que el líder de Cambiemos suele criticar. Tillerson luego visitará Perú, Colombia y Jamaica.

Argentina será testigo de la puja por la hegemonía mundial este año, durante la presidencia del G20. La ex secretaria de Estado Madeleine Albright, advirtió sobre esta puja a El Cronista, en noviembre: "Si Estados Unidos retrocede, China avanza; y eso es lo que estamos viendo en todos lados".

El profesor de la Universidad de George Washington, Stephen Kaplan, analizó el creciente rol de China en América Latina en un paper que publicó el último 23 de enero. Allí advierte que mientras EE.UU. retrocede en su rol de líder en el orden global por la crisis de 2008 y la política de Donald Trump, Beijing se convirtió en un actor financiero global que ofrece "capital paciente" a países en vías de desarrollo. Según Kaplan, la cooperación de China da más "autonomía" a los países asistidos que la arquitectura financiera occidental.

Fuente: Cronista