19/01/18

Ir en remís hasta un avión "low cost" será más caro que volar a Córdoba, Mendoza y Tucumán

Es porque las aerolíneas baratas operarán en El Palomar. Desde el Obelisco, llegar hasta ahí sale más de $ 900. Cuánto costará ir en taxi y en Uber.


Flybondi tiene previsto iniciar sus operaciones en El Palomar desde el 9 de febrero. El jueves pasado comenzó a ofrecer pasajes y vendió más de 10.000 en sólo 24 horas.

Para los porteños, habituados a tener el Aeroparque cerca, llegar al aeropuerto tuvo siempre un costo menor al de volar. Pero en tres semanas, cuando despeguen los primeros vuelos “low cost”, esa relación se invertirá. Porque las aerolíneas de bajo costo planean a operar desde El Palomar, a 27 km del centro. Y llegar a esa nueva terminal ahora costará lo mismo o más que un vuelo barato a los principales destinos del país.

¿Será más caro hacer 27 km por tierra que recorrer 600, 800 o más de 1.000 km por aire? Aunque suene insólito, sí. Lo será para los pasajeros que partan con su equipaje desde el este de la Ciudad rumbo a la base de El Palomar con remises o taxis, cuyas tarifas siguen en alza mientras los vuelos se abaratan.

En la Cámara Argentina de Agencias de Remises (CAAR) le confirmaron a Clarín que, desde el Obelisco, un viaje a El Palomar rondará los $ 1.000.

"Sólo por la distancia surge un mínimo de $ 810. Pero hay que sumar los peajes de ida y de vuelta. Y si se va de noche la tarifa es 20% más alta. Así, sin contar esperas, cobraremos $ 950 de día en hora pico y $ 1.080 de noche. Aunque podrían acordarse valores más altos por ser una terminal", detalló Alberto Coppari, directivo de la entidad, que este mes subió 7% las tarifas de referencia.

Así, el remís costará tanto como un pasaje “low cost” a Salta ($ 1.089) o a Jujuy ($ 1.118). Y más que un vuelo a Mendoza ($ 898), a Neuquén ($ 898) o a Tucumán ($ 995). Esos precios comenzó a ofrecer la semana pasada Flybondi, la nueva aerolínea que prevé estrenar el 9 de febrero la pista de El Palomar. En junio se le sumará Norwegian Air, y luego otras.

“Es una locura pagar más por llegar al aeropuerto que por volar a Salta. Hay una desproporción -reconoce Coppari-. Pero en un remís pueden viajar hasta tres pasajeros. Y nosotros no podemos ser 'low cost'. Nuestros costos son altos y, con todo en regla, una agencia no puede cobrar menos de $ 900 por ese viaje. Quien lo haga es una agencia trucha”, sostiene Coppari.

En un relevamiento, Clarín halló remiserías de barrio en Palermo, Recoleta y Belgrano que piden menos: entre $ 650 y $ 800. Aunque de noche es más. Mientras que con Cabify, una app que opera con formato de remisería, la tarifa con peajes desde el Obelisco ronda los $ 700 a $ 800, según la categoría del coche.

En esa línea quedarán también los viajes en taxi, tras el aumento del 17,7% anunciado para marzo. Con el nuevo valor de la ficha, y con tránsito fluido, el viaje a El Palomar con peajes rondaría los $ 600 de día y los $ 700 de noche. Pero el chofer, según la ley 3.622, puede exigir que además le paguen la vuelta hasta reingresar a Capital. En ese caso, la suma sube a entre $ 750 y $ 900.

Así, tomar un taxi del centro al aeropuerto "low cost" saldrá lo mismo o más que volar a Córdoba ($ 697) o a Posadas ($ 774). Como barato, y en la ilegalidad, con Uber se puede llegar a El Palomar por $ 450 a $ 600 con peajes, según la demanda del momento. Es casi lo mismo que un pasaje económico a Bahía Blanca ($ 639).

La cuestión cobra relevancia porque, al inicio, a El Palomar no irán buses económicos como los que Manuel Tienda León y Arbus operan en Aeroparque y Ezeiza. Los transportistas, pudo saber Clarín, esperarán a que crezca el tránsito de pasajeros para instalarse. Tampoco pararán en la base de Morón, al principio, las combis que van de Capital al oeste del Conurbano, aunque prevén que a futuro lo harán.

"Remises y combis están contemplados en el proyecto. Las obras incluyen dársenas especiales para que operen. En cuanto a la prestación, aún no hay definiciones, se están evaluando las alternativas. Queremos que el pasajero tenga todas las opciones posibles", dijeron a Clarín en el Ministerio de Transporte de la Nación.

Desde luego, los precios de taxis y remises serán menores partiendo del centro o el oeste de la Capital. Aunque la opción verdaderamente “low cost” será ir en colectivos de línea (pasan por la zona las líneas 53, 123, 182, 252, 320, 326 y 634). O bien en el tren San Martín, que tiene la estación muy cerca de la nueva base y funciona toda la noche.

En ambos casos, el costo es menor a $ 10 por pasaje, aunque hay que llegar con el equipaje hasta las paradas. Una combinación posible, no tan cara, es ir en taxi hasta la estación o parada más cercana y de ahí al aeropuerto.

Los costos del transporte a los aeropuertos generaron debate más de una vez, en especial por lo que cobran taxis y remises para ir a Ezeiza. Según Coppari, un remís hasta esa terminal desde el Obelisco ya cuesta más de $ 1.150 con peajes en hora pico, y $ 1.350 por la noche. El viaje sale mucho más, por ejemplo, que un vuelo barato de Aerolíneas Argentinas desde ahí hasta Puerto Iguazú, que se ofrece con anticipación a $ 1.040.

Hasta junio no habrá bares ni restaurantes en El Palomar, pero después sí y prometen "precios cuidados"

En los primeros meses de funcionamiento, el aeropuerto de El Palomar no tendrá locales comerciales abiertos. Y eso incluye a los típicos bares y restaurantes que se ven en el común de las bases aéreas, según explicaron en el Ministerio de Transporte de la Nación.

Pero en la segunda mitad del año, cuando terminen las obras en marcha, empezarán a verse propuestas gastronómicas. Y el Gobierno promete que habrá precios bajos, haciendo juego con la propuesta de vuelos.

"En locales gastronómicos venimos con un plan, junto a Aeropuertos Argentina 2000, de 'ofertas low cost' en Ezeiza, Aeroparque y otros aeropuertos del país. En esa línea avanzaremos sobre el Palomar", aseguraron.

Por ese plan, detallaron, este verano los turistas pueden encontrar en distintas terminales aéreas del país desayunos desde $ 80 y almuerzos desde $ 110.

Fuente: Clarín