22/12/17

Los caminos crecen con el aporte estatal y empresario

La red de Autopistas y Rutas Seguras será licitada en abril a través del sistema de participación público privada.


El primer proyecto que el gobierno licitará a través del mecanismo de la participación público privada (PPP) será el de la red vial. Se intervendrán alrededor de 7.000 kilómetros de rutas nacionales incluyendo la construcción de 1.610 kilómetros de autopistas, 3.310 de ruta segura, 324 de obras especiales y 26 de variantes, en total, 5.270 kilómetros. En los restantes 2.077 kilómetros se realizarán obras de mejoramiento y mantenimiento de la red vial existente.

Hace décadas que en Argentina no hay obras de esta magnitud. Una de las grandes transformaciones de estos dos años fue la política de corrupción cero diseñada por el presidente Macri. Gracias a esto ya hemos ahorrado, entre 2016 y 2017, u$s 3.600 millones. El mecanismo de participación público privada da mucha previsibilidad y este es el momento para invertir, para apostar por Argentina, resaltó Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación.

Los proyectos PPP se financiarán fundamentalmente a través del impuesto al gasoil, un gravamen que en su origen estuvo destinado a la realización de obras. El nuevo esquema garantiza la seguridad jurídica y financiera. Además, la modalidad genera incentivos para que las empresas finalicen las obras en el menor tiempo posible porque implementa un sistema en el que se le reconoce a la contratista la eficacia y la rapidez.

Este nuevo plan de rutas disminuirá considerablemente el número de siniestros viales en torno al 50%, y tendrá incidencia en el ahorro de los costos de combustible, estimado en 2.000 millones de litros durante los próximos 15 años. Además, generará unos 100.000 puestos de trabajo. También impactará directamente en el ordenamiento de los accesos a los principales centros urbanos reduciendo tiempos de viaje, costos logísticos y de transporte y potenciando la actividad turística.

El de rutas seguras es un concepto que no existía en la Argentina: son rutas con banquinas pavimentadas; carriles anchos; obras para evitar cruces por localidades; cruces a diferente nivel con rutas importantes y ferrocarriles y circunvalaciones, entre otras.

Se modificará así y de manera radical el mapa de caminos con que cuenta Argentina: de tener un 12% de su red en autopistas pasaría a un 54%, del 6% de semi autopistas al 4%, del 82% de ruta común a un 42% de ruta segura.

El sistema actual que rige los contratos de los corredores concesionados vence en abril de 2018. Considerando la demanda creciente de caminos adecuados a las necesidades de la economía, el turismo y el transporte en general, este sistema resulta insuficiente.

Fuente: Cronista