20/12/17

Con apoyo opositor, Diputados le dio media sanción a la reforma tributaria

El Gobierno aceptó retoques para asegurar la media sanción. Busca una baja gradual de la presión tributaria.


Se debate la reforma tributaria en la Cámara de Diputados. (Juan Manuel Foglia)

Tras la conflictiva y maratónica sesión donde se aprobó la nueva ley jubilatoria, los diputados retomaron el debate para avanzar con el paquete económico. El oficialismo acordó modificaciones con el bloque Argentina Federal -que responde a los gobernadores peronistas- y logró, pasada la medianoche, darle media sanción a la Reforma Tributaria y girarla al Senado. El Gobierno quiere sancionarla antes de fin de año.

El resultado final de la votación fue de 146 votos a favor, 77 en contra y 18 abstenciones, en su mayoría pertenecientes al bloque massista que si bien también negoció, tomó esa decisión porque tenía un dictamen propio de minoría. Luego acompañó los cambios de varios artículos del texto oficialista.

“En líneas generales, porque se trabajó muchísimo, estamos de acuerdo pero en cuestiones particulares en desacuerdo y tenemos un dictamen propio. Por eso, pedimos abstenernos de votar el dictamen de mayoría”, explicó la jefa de bancada massista, Graciela Camaño.

Aunque el oficialismo consiguió dictamen para los cambios impositivos y negoció modificaciones con los gobernadores Juan Manzur (Tucumán), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego) por la marcha atrás en la renta a las bebidas azucaradas, los vinos y espumantes y la baja gradual de impuestos a productos electrónicos, el proyecto terminó su revisión dentro del recinto.

El eje de las modificaciones estuvo puesto en algunas áreas puntuales. Uno de los puntos de conflicto era el hecho de que parte de las indemnizaciones por despido y retiros voluntarios paguen ganancias. “No tenemos ningún problema, va a quedar a un costado. No vamos a grabar a ningún trabajador”, expresó el jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri.

Sin embargo, luego coincidieron en que el error era la redacción y se llevó adelante una modificación y finalmente quedó dispuesto que sólo las indemnizaciones de "cargos directivos y ejecutivos de empresas públicas y privadas" graven ganancias en caso de que excedan los montos indemnizatorios mínimos.

También hubo consenso para suspender el artículo que establecía que las cooperativas destinadas a cuestiones financieras pagaran ganancias. "Aunque no queremos que se usen de cuevas de dinero vamos a retroceder", señaló Negri. Ese punto era reclamado por el massismo, el FPV, el Movimiento Evita entre otros. Se eliminó también el impuesto de transferencia a los inmuebles.

A su vez, se dispuso limitar la suba del impuesto a las cervezas. Del 17 % que estipulaba el proyecto original se redujo al 14 %; mientras que para las cervezas artesanales el gravamen quedó fijado en un 8%.

El proyecto oficial fija, además, entre sus puntos más importantes, la renta financiera a personas físicas, del 5% en plazos fijos y títulos, estipula una reducción de aportes patronales graduales, y la reducción del impuesto a las ganancias de empresas.

“Es un proyecto ambicioso, gradual, que incentiva la inversión, formaliza el mercado laboral y mejora la competitividad”, comenzó defendiendo el legislador del Pro, Laspina, quien aseguró que los cálculos indican que esto permitirá bajar la carga tributaria en un plazo mediano de cinco años en 1,5 puntos del PBI.

Desde un inicio, el kirchnerismo, la Izquierda, el bloque del Movimiento Evita, entre otros aclararon que no acompañarían. “La reforma tributaria forma parte del paquetazo de reformas neoliberales que el Gobierno tuvo escondida toda la campaña y vio la luz ni bien terminaron los comicios”, aseguró el ex ministro de Economía Axel Kicillof y agregó: “Es inefectiva para los propósitos que enuncia. Le perdona impuestos a los que más ganan y carga a los consumidores”.

Es así que el Gobierno, que tiene 108 diputados, negoció modificaciones con bloques aliados para garantizar la aprobación del proyecto de casi 300 artículos; una discusión que se tornó por demás técnica y compleja.

El interbloque Argentina Federal –que con 35 legisladores responde a siete gobernadores peronistas que firmaron el pacto fiscal con el presidente Mauricio Macri- acompañó en la votación. “No termina de ser suficientemente agresiva para cambiar un modelo productivo pero empieza a tender puentes”, aseguró Diego Bossio, de ese bloque.

Fuente: Clarín