21/11/17

Uber comprará 24.000 Volvos para su flota de coches sin conductor

Uber acordó con Volvo la compra de miles de autos para su flota de vehículos totalmente autónomos.


La compañía norteamericana de ride-hailing ya tiene cerca de 200 camionetas SUV con sus sistemas de autoconducción haciendo una serie de pruebas en Pittsburgh, San Francisco y Tempe, Arizona.

El nuevo contrato establece que Uber adquirirá hasta 24.000 vehículos XC90 entre 2019 y 2021 por una suma de unos u$s 1400 millones para la automotriz de capitales chinos.

Uber comprará los autos a Volvo, luego colocará su propia serie de sensores sobre el techo del vehículo y los operará probablemente sin la necesidad de que un ser humano se siente frente al volante como parte de la red Uber.

El anuncio se produce dos semanas después de que Wyamo, la unidad de coches autónomos de Alphabet, controlante de Google, anunció que está lanzando sus autos sin conductor en una prueba en Phoenix, Arizona.

Uber y Volvo se comprometieron el año pasado a invertir u$s 300 millones para desarrollar un vehículo listo para ser autónomo, un acuerdo que incluye el trabajo de ingeniería conjunto para diseñar los sistemas.

Jeff Miller, director de asociaciones con automotrices en Uber, señaló que la cifra de 24.000 es la "mejor aproximación" de la cantidad de autos que inicialmente necesitará Uber, con una "gran variabilidad" dadas las regulaciones y el crecimiento del negocio de la compañía.

Una pregunta clave que enfrenta Uber es si será dueño y operará los autos autónomos, lo que implicaría elevados costos de capital y cambios drásticos en el modelo de negocios liviano de activos, o si terceras partes manejarían los coches sin conductor a través de la aplicación Uber.

La compañía está probando ambos modelos de negocio, y se asoció con la alemana Daimler para que la automotriz sea propietaria de los autos autónomos y los vehículos estén disponibles a través de la aplicación Uber.

El acuerdo con Volvo abre una fuente de ingresos totalmente nueva para la automotriz mientras se posiciona para convertirse en un proveedor de la industria del ride-hailing, además de tradicional fabricante de autos.

Varias automotrices cerraron acuerdos con servicios de ride-hailing con la esperanza de garantizarse negocios futuros y trabajar juntos para desarrollar tecnología autónoma. General Motors y Jaguar Land Rover invirtieron en la rival norteamericana de Uber, Lyft, mientras que Volkswagen lo hizo con la rival europea Gett.

El contrato de Uber con Volvo no tiene cláusula de exclusividad, lo que significa que tiene libertad de elegir otras automotrices para que le provean de vehículos y Volvo puede vender sus autos a otros proveedores de ride-hailing.

Fuente: El Cronista