09/11/17

Confirman que el impuesto a las naftas pasará a ser una suma fija

Aranguren planteó que la opción ímplicará menos recaudación pero también menores aumentos de precios. El sector celebra la victoria sobre los biocombustibles


El ministro de Energía, Juan José Aranguren, confirmó que el impuesto a las naftas pasará a ser un valor fijo, y que lo que cobrará el Estado aumentará o disminuirá según bajen o suban los combustibles. El que fue uno de los anuncios contenidos en el lanzamiento de la reforma tributaria por su colega Nicolás Dujovne fue explicado anoche en la apertura de la 53´ reunión de la Comisión Latinoamericana de Empresarios de Combustibles (Claec), que reúne a decenas de dueños de estaciones de servicio en la región.

Aranguren destacó que de las alternativas que tenían en mente, se optó por un único valor por litro de combustible vendido que se tributará al Estado, de forma tal que las arcas fiscales percibirán menos que la proporción que suba la nafta cuando ésta aumente. El discurso fue escuchado en primera fila por su sucesor en Shell Argentina, Teófilo Lacroze, que aplicó el pasado viernes una baja de 1,5% en la nafta común y de 1,3% en la premium.

Los operadores de surtidores en el país se mostraron de acuerdo con la decisión del Ministerio de Energía de cambiar la fórmula de cálculo del precio de los biocombustibles, una manera de bajarlos unilateralmente.

A pesar de que el petróleo aumentó su valor en torno a un 10% en las últimas dos semanas y media ya está en torno a los u$s 64 por barril, el punto más alto desde junio de 2015, fuentes de la industria revelaron a El Cronista que aguantarán este incremento de costos porque están decididos a ganar la "batalla de los biocombustibles".

"Los productores de maíz, etanol y biodiesel están presionando muy fuerte para que se vuelva atrás la medida porque creen que es una transferencia millonaria a las petroleras. Pero ya mostramos que toda reducción en nuestros costos ayuda a nuestros consumidores", contraatacan en el sector. Aunque correspondería aumentar por segunda vez en un mes, se busca una victoria simbólica contra los biocombustibles, que encarecen los productos, según piensan las petroleras.

Aún con estos cambios, la nafta en la Argentina sigue más cara que en el resto de la región. Para evitar mayores ajustes, el Gobierno propuso modificar el ITC, para presionar más con los impuestos cuando bajen los precios y aflojar la cuerda cuando aumenten.

En lo que respecta en particular al sector, el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Carlos Gold, pidió regulación comercial y exigió que el Congreso trate el proyecto de Ley de Comercio de Hidrocarburos. El objetivo es evitar integración vertical y darles mayor margen de maniobra y rentabilidad a los estacioneros.

Fuente: El Cronista