18/10/17

El extraño caso de los vagones del subte B abandonados en el desierto de los que nadie quiere hacerse cargo

Varias unidades aparecieron en Añelo, en la provincia de Neuquén; versiones contrapuestas sobre su destino


Los vagones en desuso al costado de la ruta provincial 7. Foto: Facebook

Desvencijados por años de uso, manchados de grasa y cubiertos de polvo, su tiempo sobre los rieles del subte porteño había llegado a su fin. Sin embargo, el último capítulo en la historia de estos vagones Mitsubishi que circulaban por la línea B todavía no estaba escrito.

Estas unidades en desuso cambiaron de manos el año pasado en un proceso cuya transparencia fue puesta en duda: el portal En el Subte afirmó que la firma Hierro Vial Pilar compró siete unidades a $ 15.000 y luego las revendió en Mercado Libre y OLX a $ 120.000. Una segunda compañía, Delmet Recycling, se quedó con otros nueve vagones por precios que rondaban los $ 20.000 cada uno.

"El proceso de venta se inició en 2015 y se termina concretando en los primeros meses del año pasado", dijo a LA NACION una fuente de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) familiarizada con la operación. "Se hizo a través de una licitación abierta. No hay un mercado de coches en desuso. Se compran para chatarra y desguace", añadió.

"No pueden correr más, sólo sirven para adorno", agregó la misma fuente. Por otro lado, moverlos es terriblemente caro. "Pensá que trasladar un coche de estas características desde nuestros talleres hasta el Conurbano puede salir arriba de $ 100.000. Por eso, a veces, los coches de este tipo parecen muy baratos."

Lo cierto es que, en la segunda mitad de 2016, los vagones comprados por Delmet abandonaron la Ciudad con rumbo incierto. Tiempo después, empezaron a surgir insólitos reportes de avistamiento en la localidad neuquina de Añelo, en el sur del país.

La pista patagónica

"¿Alguien sabe qué hacen estos vagones acá?"

Quienes pasaban por el diminuto municipio de Añelo -tiene menos de 3000 habitantes- daban cuenta en las redes sociales de un extraño fenómeno: varios vagones del subte porteño se habían materializado a la vera de la ruta provincial 7, en pleno desierto patagónico.

Los medios especializados hablaron de 12 unidades (en realidad eran nueve) compradas por un trío de empresarios privados. Su objetivo: usarlos para conectar los distintos puntos de un nuevo centro comercial que planeaban levantar para satisfacer las demandas de consumo de los petroleros convocados al cercano yacimiento de Vaca Muerta.

De hecho, se construyó un shopping en Añelo, pero a 10 kilómetros de este predio. "Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver con esos vagones", dijo a LA NACION Pablo Bustamante, gerente de Relaciones Institucionales de Ingeniería SIMA, la firma a cargo del desarrollo. "No están ni cerca, ni nada -agregó-. Habrá sido un acuerdo que hicieron con la municipalidad."

Pero en la Municipalidad afirman que tampoco saben demasiado de este tema. "Se dijo que iban a enviar un proyecto para hacer un shopping pero no hay novedades al respecto", señaló Jaquelin Parada, la directora de Prensa Municipal. "Es tema de una empresa y no hay nada en el ejecutivo local. Si entra debería pasar al [Concejo] Deliberante", sostuvo.

El enigmático proyecto no parece haber rendido fruto: los vagones todavía juntan polvo al costado de una ruta patagónica, su paz apenas interrumpida por algunos turistas y curiosos que se acercan para sacarse una foto.

Fuente: La Nación