25/10/17

El PRO consiguió vía libre para poner el subte en manos privadas

A solo 36 horas de las elecciones, la Legislatura porteña salió del sopor en el que había caído durante la campaña para abordar la futura gestión del transporte subterráneo de pasajeros y el premetro, un tema que divide aguas, ya que el Ejecutivo quiere mantenerlos en manos privadas, pese al rechazo de la oposición, que reclama la vuelta a la administración estatal.


El 31 de diciembre vencerá el plazo fijado por la ley de emergencia del servicio del subte, sancionada en 2012, y que le permitió a Metrovías, empresa del grupo Roggio, proseguir hasta hoy a cargo del servicio que maneja desde 1994.

La intención del oficialismo es obtener el permiso para salir a convocar players nacionales e internacionales interesados en hacerse cargo de la operación y el mantenimiento por un plazo de 12 años, prorrogable por otros tres, mientras la infraestructura y el plan de inversiones en una red que irremediablemente deberá crecer quedarían a cargo de la sociedad estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase).

En el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, donde se cocina el pliego de la licitación, hablan de un marco transparente y favorable para la aparición de nuevos operadores. De hecho, según supo este diario, hubo presentaciones ante potenciales inversores (pitcheos, en la jerga inversionista) en Hong Kong y París.

No obstante, Metrovías y la oposición ven con dificultad que otros operadores ingresen a operar una red relativamente pequeña, en un mercado con tarifa regulada, con coches en gran parte antiguos, y con un escenario de conflictividad laboral ascendente.

Tras oír a trabajadores y gremialistas molestos con las condiciones laborales, del servicio y del material rodante, las comisiones de Obras y Servicios Públicos, Presupuesto, y Tránsito y Transporte dieron ayer dictamen al proyecto del Ejecutivo, que contiene una cláusula transitoria que habilita a Metrovías a continuar la operación del servicio hasta el 31 de diciembre de 2018.

Las comisiones también dieron paso a otros seis proyectos de la oposición que, con diferentes matices, proponen la gestión estatal del servicio, tal como reclaman los Metrodelegados.

El debate final se dará en el recinto el jueves 2 de noviembre. Pero antes hará falta resolver si el proyecto puede convertirse en ley por mayoría simple (31 votos, que el oficialismo ya tiene) o por mayoría especial (40 votos), como pretende la oposición a instancias del artículo 89 de la constitución porteña sobre la concesión, permiso de uso o constitución de cualquier derecho sobre el dominio público de la Ciudad.

La expectativa de los funcionarios, el gremio y las asociaciones de usuarios es que, en la nueva etapa que se avizora, se avance en una mejora de las condiciones de accesibilidad las estaciones, se extienda la frecuencia de las horas pico y se amplíe las horas durante las que corren los subtes.

Fuente: El Cronista