24/10/17

Avanza la obra para extender el Camino del Buen Ayre y conectarlo con la Ruta 2

Conformará el tercer anillo vial en el GBA.


La Autopista del Buen Ayre sumará 83 kilómetros entre su cruce con el Acceso Oeste y la Autovía 2.

Retomar viejas obras inconclusas y llevarlas a término ha sido, en los casi dos años que este gobierno nacional lleva en el poder, una de sus banderas más flameante. Sobre todo, en lo que a trabajos de gran envergadura se refiere, como lo es la extensión del Camino del Buen Ayre, mediante una autopista que conectará el Norte y el Sur del GBA, y llegará hasta la Autovía 2 a la altura de La Plata sin pasar por Capital.

Actualmente, se trabaja sobre tres tramos entre el Acceso Oeste y la ruta provincial 53.

Un viaje directo de San Martín al Partido de la Costa, de Hurlingham a Mar del Plata o de La Plata a Pilar en el sentido contrario. Las opciones de conexión que ofrecerá son múltiples y los distritos que atravesará serán doce: San Isidro, San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, La Matanza, Ezeiza, San Vicente, Presidente Perón, Florencio Varela y Berazategui.

A su vez, unirá estas comunas con los ingresos a la Ciudad de Buenos Aires y La Plata, atravesará la Autopista Ezeiza-Cañuelas y va a facilitar el acceso al puerto platense y a los aeropuertos de Ezeiza, El Palomar y Morón.

En total, la Autopista Camino del Buen Ayre -denominación que reemplaza al de Autopista Presidente Perón que se le dio originalmente-, tendrá 83 kilómetros de extensión desde el Acceso Oeste hasta la Autovía 2. Cruzará localidades como Francisco Álvarez, Mariano Acosta, Pontevedra, 20 de Junio, Tristán Suárez y Oro Verde. Pero también, por largos tramos el paisaje es abierto, sin edificaciones y con mucho verde llano.

Por eso, con la llegada de un camino como este, se apunta a revalorizar la zona y atraer capitales. "El transporte es motor del desarrollo, doce municipios van a estar conectados a través de una autopista con todas las oportunidades que ello supone en la generación de nuevas oportunidades de inversiones, de empleo y de comercio", expresó el Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich.

El nombre no fue lo único modificado del proyecto madre, ya que este continuaba la traza hasta la ciudad de La Plata propiamente dicha, corriendo en medio del Parque Pereyra Iraola. Pero el rechazo de grupos ambientalistas y vecinos de Villa Elisa frenó el avance sobre el úlitmo pulmón verde del conurbano sur, y obligó a Vialidad Nacional a cambiar el recorrido en el último tramo de la autopista.

En tiempos, la ruta que se constituye como el tercer anillo de circunvalación del área metropolitana, luego del Camino de Cintura y de la Avenida General Paz, les ahorrará una hora de viaje promedio a los que se trasladen desde la capital bonaerense hasta Morón o Pilar. Y evitará tener que correrse hasta la Ruta 6, que une los puertos de Zárate-Campana con el de La Plata.

En este caso, más rápido es sinónimo de más barato. Es que quienes vayan a utilizarla de camino al mar, o a la ciudad de las diagonales, también tendrán menos peajes en su camino. Actualmente, desde el Oeste se deben abonar cuatro pases (Acceso Oeste, Autopista 25 de Mayo y dos en la Autopista Buenos Aires-La Plata), de los cuales ninguno correría tomando la nueva traza.

Similar es el caso de los automovilistas que arrancan su periplo en zona norte. Con todo ese flujo, se estima que será utilizada por unos 50 mil conductores al día, lo que supone un beneficio en cuanto a accesibilidad para 12 millones de personas.

Con fecha de inauguración prevista para 2019, la autopista demandará una inversión de más de $ 10.500 millones, y aportará unos 954 empleos directos y alrededor de 1.850 puestos indirectos. Contará con dos carriles por sentido, cruces elevados y distribuidores, colectoras, iluminación y nueva señalización inteligente.

Fuente: Clarín