09/09/17

Ómnibus de larga distancia: las claves de un paro atípico


A diferencia de otras medidas de fuerza, el actual paro de los choferes de ómnibus de larga distancia no resulta total y está enmarcado en una atípica situación que involucra a las cámaras empresariales representativas del sector.

Los cuatro aspectos claves del conflicto que afecta a miles de pasajeros son los siguientes:

--Aumento salarial: a fines de agosto y ante la falta de acuerdo entre los empresarios y el gremio, el ministerio de Trabajo que conduce Jorge Triaca procedió a cerrar la negociación paritaria con la formalización de un incremento salarial del 21% para los choferes de ómnibus de larga distancia. Según la resolución de Trabajo, la recomposición salarial para los choferes se instrumentará en tres tramos (agosto, octubre y enero) hasta alcanzar un salario básico de 24.200 pesos, lo que implica un incremento del 21% respecto del salario básico conformado del mes de marzo de 2017.

Además, el acuerdo determinó el otorgamiento de una suma no remunerativa de 9.900 pesos que será abonada en seis cuotas mensuales y consecutivas de 1.650 pesos a partir de agosto. Y la inclusión de una "cláusula gatillo" para revisar los salarios en noviembre y febrero si el aumento otorgado se ve superado por la variación del Índice de Precios al Consumidor del Indec.

--Cámaras empresarias: el incremento salarial del 21% que fijó el Gobierno fue aceptado por dos de las cuatro entidades representativas del sector: la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) y la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP).

En cambio, la CELADI (Cámara Empresaria de Larga Distancia) y CATAP (Cámara Argentina de Transporte de Pasajeros) no acataron la resolución ministerial y la recurrieron administrativamente con el argumento de que las empresas de larga distancia están imposibilitadas de hacer frente a los aumentos porque “aún no han podido superar la profunda crisis estructural en la que se encuentran inmersas".

--Paro: la medida de fuerza que lleva adelante el gremio de la UTA no es total y afecta, por ahora, a un grupo de empresas de larga distancia que pertenecen a CELADI y CATAP y que no abonaron la suba salarial del 21%.

En tanto, las compañías nucleadas en AAETA y CEAP que sí pagaron los salarios con la mejora aprobada por el Gobierno están prestando sus servicios en forma normal.

--Empresas afectadas: el paro que arrancó en las primeras horas del viernes afecta a los pasajeros de las empresas Flecha Bus, Vía Bariloche, San José y Tata. Según anticiparon los dirigentes de la UTA, si no se concreta el pago del aumento salarial, a partir del lunes podría extenderse la paralización de los servicios a las empresas Chevallier, Pullman, Empresa Argentina, San Juan, Urquiza, Sierras de Córdoba, Crucero del Norte, Plusmar, Rutamar, Andesmar y La Veloz del Norte.