20/09/17

La provincia de Río Negro dijo "no"

Pese a los trascendidos de que la quinta central nuclear iba a tomar residencia en esta jurisdicción, su gobernador Alberto Weretilneck la rechazó, decisión que luego fue ratificada por la legislatura local.


Las versiones parecían certeras. Según había trascendido, la quinta central nuclear aquella que el Ministerio de Energía y Minería nacional (Minem) proyecta comenzar a construir en 2019, y que cuenta con financiamiento chino parecía haber encontrado lugar de residencia, una incógnita presente desde que se anunció que este no sería el predio de Atucha (a kilómetros de la ciudad bonaerense de Lima, donde ya coexisten dos reactores y el prototipo Carem 25).

"Queremos ir a la Costa Atlántica, que es el lugar más razonable para una central nuclear. Ahora, hay que hacer un estudio técnico y, después, es un tema político complejo, pero hay que tomar esa decisión", había dicho Julián Gadano, subsecretario de Energía Nuclear de la Nación, a este medio algunos meses atrás, antes de que Río Negro apareciese como opción.

Pero, más allá de las intenciones, la provincia dijo "no". Y lo hizo de forma rotunda. El emisario no fue otro que su gobernador Alberto Weretilneck, quien hizo uso de la red social Twitter para comunicarlo.

"Decidimos NO autorizar la construcción de la central nuclear en Río Negro. La decisión es oficial y se lo transmití hoy al Gobierno nacional", escribió en su cuenta, el 25 de agosto último. "No tuvo aceptación, ni acompañamiento social. Escuchamos al pueblo: los rionegrinos no quieren una central nuclear y así debemos proceder", añadió. Y reforzó: "El próximo martes enviaré a la Legislatura un Proyecto de Ley mediante el cual se prohíbe la instalación de la central nuclear en Río Negro".

Así fue como Río Negro se convirtió en la primera provincia en aprobar una ley que prohíbe la instalación de centrales nucleares en su territorio.

Con este portazo, el primer proyecto de esta naturaleza del país que según anunció el Minem contará con tecnología de uranio enriquecido y estará moderada por agua natural sigue buscando una sede en donde tomar residencia. Esto, a pesar de un incentivo económico que no es menor: una inversión de u$s 8.000 millones y la generación de miles de puestos de trabajo.

Respuesta nacional

Los comentarios respecto de la decisión, por parte del Minem, no tardaron en llegar. En su caso, el canal elegido fue uno más oficial: un comunicado de prensa en el cual describe el proceso de selección y las reuniones que se mantuvieron a tales efectos.

"El Gobierno de la provincia (de Río Negro) manifestó su total acuerdo y entusiasmo con la iniciativa. Como corresponde a un proyecto como este, luego del acuerdo explícito del Gobierno provincial, se avanzó con los estudios de factibilidad", dice el escrito, que todavía puede leerse en la página web de la cartera que dirige el Juan José Aranguren.

"En esas reuniones se diseñó el plan de acción y se identificaron varios sitios. Ni el gobernador, ni el vicegobernador ni ninguno de los ministros manifestaron opinión negativa, ni siquiera alguna duda, sobre el proyecto. El apoyo fue tan contundente que luego de esa reunión (y no antes) el Minem decidió oficializar el proyecto y comunicárselo al Presidente de la Nación", sigue. "Entre el 13 y el 20 de mayo de este año, el gobernador formó parte de la comitiva oficial que integró la visita de Estado a la República Popular China. En esa visita, presenció la firma del contrato general para la construcción de las centrales entre los presidentes de las empresas NASA y CNNC (...)"

"No obstante todo lo actuado, (...) el gobernador de la provincia de Río Negro anunció públicamente, distribuyendo videos en los medios de comunicación y redes sociales, que ha cambiado su posición respecto de este proyecto", añade. Y concluye: "El gobernador entiende que el proyecto es muy conveniente, muy importante y muy seguro, pero lo cancela porque la ciudadanía rionegrina no lo quiere; impidiendo así un sano y necesario debate que apenas comenzaba, y que siempre se manifiesta en cualquier país democrático en relación a grandes proyectos de desarrollo. Debates que creemos necesario fomentar y no clausurar a partir de un análisis electoral. En todo caso, será la propia ciudadanía la que juzgue esto".

Fuente: El Cronista