27/09/17

Con la salida de Odebrecht, el Gobierno avanza en el soterramiento del Sarmiento

Consiguió un crédito internacional por 900 millones de euros. Los representantes de los bancos visitaron la obra.


Soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, en Estacion CiudadelaFoto David Fernandez

Luego de la salida de Odebrecht del soterramiento del ferrocarril Sarmiento, el Gobierno consiguió un crédito por 900 millones de euros (unos 1.100 millones de dólares) para avanzar con esa obra pública. Lo hizo con un modelo similar al que aplicó para el entubamiento del arroyo Maldonado, bajo la gestión de Mauricio Macri en Buenos Aires, a través de financiamiento internacional para un consorcio encabezado por la empresa italiana Ghella.

La propuesta de financiamiento fue presentada ayer por tres bancos internacionales (HSBC, Intesa San Paolo y Deutsche Bank) y la Agencia Italiana de Crédito Externo, cuyos representantes hoy hicieron una visita a la obra. Todavía no se informaron las características del crédito, pero desde el Gobierno destacaron que eso permitirá pagar la obra en muchos años, tal como se hizo con el arroyo Maldonado.

Fuentes oficiales dijeron a Clarín que, "en principio, no habría problemas para aprobar el crédito; aunque todavía resta el visto bueno en cuanto al plazo de duración y las tasas de interés, que tiene que dar el Ministerio de Finanzas, a cargo de Luis Caputo".

El soterramiento del Sarmiento tiene un presupuesto de US$ 3.000 millones, que iban a ser aportados por el Estado nacional. Y tiene un avance de obra del 9%. El objetivo del Gobierno es terminarla en el año 2022, así que los US$ 1.100 millones servirían para terminar "sólo la primera de las tres etapas previstas en el proyecto original", dijo una fuente oficial.

Esa obra pública se licitó en 2006, bajo la gestión de Néstor Kirchner. Pero recién arrancó en octubre de 2016, cuando Macri inauguró la tuneladora de la estación Haedo.

Desde entonces, se hicieron dos kilómetros de túnel, a 22 metros de profundidad (más del 10% de los 18 kilómetros que tiene toda la obra); y se pusieron bajo tierra 1.075 dovelas de hormigón, que se van colocando en forma encastrada sobre las paredes del túnel para que quede hecha la forma de anillo, por donde pasará el tren. Las dovelas se fabrican en Haedo, a un promedio de 75 por día. Además, arrancaron los trabajos en las estaciones subterráneas de Ramos Mejía, Ciudadela y Villa Luro. "Estamos a sólo 500 metros de alcanzar con el túnel la primera estación, Ramos Mejía, en La Matanza", dijo una fuente del consorcio que lleva adelante la obra.

En el Gobierno destacaron el beneficio que traerá para los habitantes que “transitan por donde pasa el ferrocarril Sarmiento”, desde el barrio porteño de Caballito hasta la localidad bonaerense de Moreno, así como a "los más de 200.000 pasajeros que hoy viajan en el tren".

Durante el kirchnerismo se pagaron $ 865 millones, con fondos públicos. Y en la gestión de Cambiemos, el Gobierno gastó mucho menos de lo presupuestado en junio del año pasado, cuando dictó el Decreto 797/16. Allí el Gobierno previó una inversión de $ 45.000 millones en el soterramiento del Sarmiento, en un plazo de seis años: eran $ 300 millones en 2016; $ 8.940 millones en 2017; la misma cifra para 2018; y $ 26.820 millones para los últimos tres años. Sin embargo, hasta mayo de 2017, Macri pagó $ 1.086 millones.

Con el escándalo por las coimas de la brasileña Odebrecht, para el Gobierno era complicado hacer las inauguraciones parciales de las obras, en plena campaña electoral, teniendo que pagarle a la firma brasileña por el soterramiento del Sarmiento.

Por eso, hace dos semanas, Ghella culminó los trámites de compra de su parte a Odebrecht (33%) en el Consorcio Nuevo Sarmiento, del que ahora posee el 71%; y le cambió el nombre al grupo que se encarga del soterramiento, que ahora se llama Consorcio G&S (Ghella y Sacde). El 29% restante está en manos de Sacde, la empresa que Marcelo Mindlin le compró a principios de año a Angelo Calcaterra -el primo de Macri-.

Ghella tiene 10 tuneladoras trabajando en cinco países y construirá el túnel del subte de Sydney, en Australia. La empresa está en la Argentina desde 2006, cuando desembarcó para lograr dos contratos: el soterramiento del Sarmiento y el entubamiento del Maldonado. Esta última fue una de las grandes obras del macrismo en la ciudad de Buenos Aires, que permitió terminar con las inundaciones en la avenida Juan B. Justo. Esa obra se pudo concretar con un préstamo que otorgó el Banco Mundial, por US$ 130 millones, con una contrapartida de US$ 79 millones de aportes del Estado municipal.

El financiamiento para el soterramiento del Sarmiento, le daría a la empresa italiana el empujón que faltaba para concretar un proyecto largamente demorado. Y para el Gobierno sería un logro importante, tal como fue el entubamiento del Maldonado.

Fuente: Clarín