15/08/17

Por las obras, es casi imposible moverse y estacionar en Puerto Madero y el Bajo

Para construir una autopista sacaron estacionamientos junto a las vías. Hay cortes de calles y desvíos que fuerzan a los camiones a circular por el barrio. Y no hay agentes de tránsito.


Trabajos y demoras. La imagen, ayer a las 17 en Alicia Moreau de Justo y Córdoba. Por las restricciones, atravesar la zona es un dolor de cabeza todos los días. Fotos: Luciano Thieberger

Algunos años atrás, Clarín bautizó a Puerto Madero "la playa de estacionamiento al aire libre mas grande de la Ciudad". La playa continúa funcionando, a pleno. A tal punto que por momentos, en las avenidas cercanas a Costanera Sur, se arma una triple fila de autos estacionados. A este desorden se suma un problema que trae aparejado la construcción del Paseo del Bajo, que es la circulación de camiones por el barrio y la desaparición de mas de una decena de playas de estacionamiento que usaban oficinistas y especialmente, clientes de los restaurantes. A este combo, se le agrega el infierno para circular que hay por toda la zona: cuando un corte en otro punto de la Ciudad obliga al tránsito a desviarse hacia el Bajo y el eje Madero - Huergo, entonces el caos es nivel pandemonio.

Por supuesto, a futuro y cuando la obra haya finalizado, habrá transformado esta zona de la Ciudad, generando una vinculación entre Puerto Madero y el resto de los barrios. Una vinculación de la que hoy carece, debido a dos "barreras": la de los camiones circulando por el eje Madero - Huergo y la de las vías del tren de carga de la zona. Según los planes del ejecutivo, para abril de 2019 estas "barreras" deberían dejar de existir; pero en el mientras tanto, los vecinos y comerciantes del barrio ven modificada su dinámica.

Para los vecinos, una de las mayores preocupaciones son los camiones, que en las últimas semanas coparon el barrio. "Lamentablemente al caos del estacionamiento estamos acostumbrados. Es un clásico del barrio y convivimos con eso. De repente aparecen las grúas y, sólo durante unos días, los automovilistas se cuidan y no dejan autos en ochavas ni obstruyendo las rampas. Ahora, el problema que nos pone en alerta son los camiones", advirtió Micaela, vecina del Dique 1. De licencia por maternidad, sale todos los días a caminar con su bebé y sigue con atención este problema creciente en el barrio.

La Ciudad posee una red de tránsito pesado que contempla la circulación por algunas calles, como los puentes Elvira Rawson de Dellepiane (ubicado al sur) y Cecilia Grierson (al norte), y en las avenidas pegadas a Costanera Sur, como Avenida de los Italianos o Calabria. El problema es el volumen: durante todo el día, cientos de estas moles recorren la zona y no siempre respetando las velocidades. "Para evitar el eje Huergo - Madero, en donde también hay muchas demoras, un enorme caudal de camiones se desvían hacia nuestro barrio. Antes era una alternativa usada por pocos, hoy es habitual. Por otro lado, muchos vecinos se preguntan si el puente Cecilia Grierson resistirá tanta presión", contó Vanesa Leibas, del portal Nuevomadero.

El puente Grierson estuvo cerrado más de un año, por obras de ampliación y modernización, entre 2010 y 2011. Esos trabajos costaron a la Ciudad 4 millones de dólares. "Sin dudas, el Paseo del Bajo será una transformación para la zona, pero es una obra muy larga que dicen que podría terminarse en 2019... Es mucho tiempo, necesitamos que alguien controle y ordene la circulación de estos camiones", pidió Leibas.

El miércoles por la tarde, la fila de camiones arrancaba en el semáforo de Cecilia Grierson y Juana Manso, llegaba hasta la Avenida de los Italianos y giraba ocupando varias cuadras más. La salida de autos particulares y taxis: otro caos aparte, con mucha espera y mucha paciencia por parte de los conductores que entienden que en los horarios pico de entrada y salida al barrio, el cruce puede demandar más de 20 minutos.

¿Los agentes de tránsito? Brillan por su ausencia (sobre los puentes y dentro de Puerto Madero, el control está a cargo de la Prefectura). En diferentes recorridas, de miércoles a viernes, dos periodistas de Clarín estuvieron por la zona. En ninguno de esos tres días se vieron agentes de la Ciudad en el eje Madero - Huergo. Sin embargo, desde la Secretaría de Transporte porteña, aseguraron que se tomaron una serie de medidas para atenuar el impacto.

En relación a los estacionamientos que se encontraban junto a las vías -y que ocupaban casi el total de la extensión del barrio- quedaron operando sólo unas pocas playas y los restaurantes son los mas perjudicados por este cambio: "El mayor impacto es durante la noche, porque es incómodo dejar el auto lejos. Esto impacta en 40 restaurantes. Estamos tratando de encontrar una solución a este problema", dijo Camilo Suárez, de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés. Desde la Corporación Puerto Madero aseguraron que "logramos componer el total de las plazas que utilizan los restaurantes, se hicieron trabajos paliativos para mitigar esta situación", dijo a Clarín Florencia Scavino, vicepresidenta del organismo.

Mas que nunca, los vecinos de la zona desean que el Paseo del Bajo se complete para abril de 2019, como prometió el Ejecutivo Porteño. Que no se atrase ni un solo día.

Fuente: Clarín