22/08/17

Por falta de dragado en Santos los buques deben reducir su carga

La economía de Brasil enfrenta el desafío de mejorar su deficiente infraestructura, un legado que complica las exportaciones del estratégico sector agrícola


Los sedimentos en el puerto de Santos en Brasil, que es el más grande en Latinoamérica, está obligando a cada uno de los buques a llevar 220 contenedores menos para evitar el riesgo de encallarse, según informes de las compañías navieras.

Los ejecutivos del conglomerado danés AP Moller-Maersk, que opera la línea naviera más grande del mundo y la mayor terminal de contenedores en Santos, aseguraron que debido a que las autoridades portuarias no están realizando operaciones de dragado, ha aumentado sedimentación, lo que ha forzado a los barcos a circular con 160 contenedores menos por cada 20 centímetros que disminuye el calado, que es la profundidad de inmersión de un buque en el agua. Además, aseguraron que el problema les había costado cerca de 150 millones de reales (u$s 48 millones) a los operadores portuarios, las líneas navieras y al gobierno brasileño en julio.

"Si un buque de Maersk hace dos escalas por semana en el puerto de Santos, son 440 contenedores a la semana que no podemos cargar. Imagina lo que significa para un país que está intentando salir de una recesión", dijo Antonio Dominguez, el director de operaciones de Maersk para la costa este de América del Sur.

Los problemas del puerto de Santos amplificados por cuestiones similares en otros puertos importantes a lo largo de la costa del sureste de Brasil subrayan el desafío que enfrenta la economía más grande de América latina en lo que se refiere al obstáculo que representa su deficiente infraestructura.

El resurgimiento de Brasil de la peor recesión en su historia en los últimos dos años se ha debido en parte a su sector agrícola que lo ha convertido en el principal exportador de azúcar, café, jugo de naranja y pollo y en uno de los mayores exportadores de porotos de soja y carne vacuna.

Sin embargo, su recuperación sería más sólida si no fuera por la falta de inversión en carreteras, líneas ferroviarias y puertos, argumentan los analistas.

Según la compañía que opera el puerto Companhia Docas do Estado de São Paulo, o Codesp, hubo exportaciones por 44,2 millones de toneladas en los primeros seis meses de este año, un alza de 2,2% comparado con el año anterior e importaciones por 16,9 de toneladas, una suba de 16,1%. Santos también manejó 1,8 millones de contenedores de veinte pies (TEU, por sus siglas en inglés) durante el mismo período, un incremento de 6,3% en comparación con el año pasado.

"Una vez que plantas algo, una vez que tenes melones, bananas, mangos y manzanas, o una vez que matas una vaca o matas un pollo, hay que transportarlo fuera del país", aseguró Dominguez "Si en cada buque que entra no podes cargar 440 contenedores, se pierde calidad, se pierde precio, se pierde tu competitividad", dijo. "Brasil no es el único país que vende carne vacuna en el mundo".

Maersk dijo que el problema surgió hace seis semanas cuando los remolcadores se rehusaron a empujar buques con calado mayor a 12,3 metros.

Codesp realizó un trabajo de dragado de emergencia y aumentó el límite a cerca de 13 metros, pero sigue siendo un metro menos del nivel original de 14.3 metros, comentó Dominguez.

Algunos informes señalan que se detuvo el dragado debido a una denuncia presentada ante un tribunal vinculada a la licitación del contrato a una compañía del sector privado.

La reducción del calado tomó por sorpresa a las terminales y líneas portuarias. Los buques que ya habían llegado a Santos se vieron forzados a descargar contenedores para poder salir del puerto. Otros buques que estaban en camino a Brasil tuvieron que hacer escalas no programadas para reducir su cargamento y cumplir con la profundidad mínima aceptable.

Fuente: El Cronista