04/08/17

La aventura de salir de Caracas en avión

Cada vez son más las aerolíneas que cancelan sus vuelos a la capital venezolana, dejando alternativas exasperantes para abandonar el país.


Pasajeros caminan por el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía. Para las aerolíneas, la terminal aérea es un riesgo para los vuelos. / EFE

La incesante cancelación de sus itinerarios comerciales desde y hacia Venezuela por parte de las aerolíneas comerciales ha convertido a este rincón del mundo en una isla perdida. Son alrededor de una docena las compañías que han anunciado que dejan esta ruta por cuestiones de seguridad que no sólo son atribuibles a la pesadilla política que envuelve a ese país. La última de ellas fue Aerolíneas Argentinas que tenía un viaje directo Caracas-Buenos Aires.

Muchos periodistas que están aquí cubriendo la crisis no tienen claro ahora cómo podrán marcharse. Muchos de ellos, como este enviado, se encontraron que empresas que tenían su reserva, Avianca por ejemplo, de pronto se sumaron a la lista. Esa aerolínea argumentó que además de la situación interna inestable e imprevisible del país, confrontan que el aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía no está brindando los servicios esperados, tanto de combustible como de apoyo de datos electrónicos lo que pone en riesgo los vuelos.

Cuando se cae el pasaje, buscar una alternativa se ha convertido en un trámite de manejo cada vez más estrecho. Sólo Copa aun mantiene sus vuelos regulares, pero el aluvión de miles de pasajeros que dejaron las otras empresas llenó los hoteles de pasajeros que desesperan por conseguir un asiento.

La situación ha alcanzado picos tan absurdos que rondan el grotesco. Una colega residente en Argentina que tenía su reserva en Aerolíneas para este sábado, recibió una propuesta de su medio en Europa para que en todo caso viaje desde Caracas a Madrid y de ahí a Buenos Aires. Además del enorme trayecto, los costos se tornan astronómicos. Otra opción mucho más compleja e insegura es viajar por tierra a Colombia y partir a su destino desde ese país. Es un trayecto de ocho horas desde la capital venezolana hasta San Cristobal en Táchira, de ahí otra hora y media hasta San Antonio en la frontera binacional que conecta con la Colombiana Cucuta a unos 550 kilómetros de Bogotá que, debido a los caminos, implica otras nueve horas de viaje.

Por el lado económico también hay otros problemas. Los hoteles de la capital venezolana están bien y son acogedores, pero debido a la crisis están anunciando aumento geométricos de sus tarifas de la mano de una disparada incesante del dólar paralelo que es, como puede suponerse, el que regula economía real venezolana. Y un último detalle. Los afortunados que aún tienen su reserva de vuelos que salen después del amanecer tienen que resignarse a ir por la noche al aeropuerto y allí esperar. Viajar desde Caracas a Maiquetía en plena madrugada es considerado una aventura de riesgo debido a la delincuencia rampante y los taxistas no quieren hacerlo.

Caracas, enviado especial

Fuente: Clarín