24/08/17

Entre 2013 y 2017 hubo 86 muertes en el Corredor Atlántico que será de doble vía

Son registros de Seguridad Vial. Hubo 254 accidentes y cerca de 700 heridos.


Así estaba la ruta 56 en 2015. Fabián Gastiarena.

Buenos Aires también tiene sus “rutas de la muerte” y por eso el gobierno provincial anunció obras que intentarán derrumbar ese estigma que soportan la 11 y la 56, vías de uso casi obligado para los turistas que se acercan a Pinamar, Villa Gesell, Cariló y otros puntos turísticos de la costa atlántica bonaerense.

De acuerdo con datos de Seguridad Vial, entre 2013 y el primer mes de 2017, en esos dos caminos dejaron la vida 86 personas. Los registros determinan que hubo 254 accidentes, que tuvieron, además, un total de 693 heridos.

La mayoría corresponden a colisiones frontales, las más letales y peligrosas.

Ayer, la gobernadora María Eugenia Vidal anunció el comienzo de las obras para transformar 158 kilómetros de esas dos carreteras en autopistas de doble vía.

Los estudios viales indican que con esa reforma estructural se reduce al mínimo la posibilidad de choque frontal y sólo persisten los accidentes provocados por despistes, vuelcos, desperfectos mecánicos e incidentes por fenómenos climáticos.

Así ocurrió con los 400 kilómetros de ruta 2, que terminaron el proceso de conversión en autovía hace 10 años. Y también con el tramo de 25 kilómetros de la 63, entre Dolores y el cruce con la 11.

Pero la ampliación de los trazos más usados de la 11 y la 56, siguieron como camino de mano y contramano y en cada temporada acumularon episodios de tránsito con resultado fatal.

En 2013 esos trayectos de recorrido concentraron 19 muertes; en 2014 fueron 17; en 2015 murieron 28 personas y en 2016 otras 14.

Con una inversión prevista de 4.800 millones de pesos, Vidal consideró que se trata de “la obra de infraestructura en rutas más importante de la provincia”. Los trabajos involucran a los distritos de General Madariaga, Tordillo, General Lavalle y el partido de La Costa.

Los trabajos serán financiados por Vialidad Provincial y forman parte del esquema de mejoras del “Corredor Vial del Atlántico”, un servicio que administra la concesionaria estatal Aubasa y que incluye la Autovía 2; parte de la 74; la 63; la 56 y la 11, también conocida como “Interbalnearia”.

Las maquinarias viales ya operan desde tres tramos: uno, sobre la ruta 11 entre General Conesa y San Clemente del Tuyú; el segundo, también sobre la 11, entre San Clemente del Tuyú y Mar de Ajó; el tercero, sobre la ruta 56 entre General Madariaga y General Conesa.

La culminación está prevista para 2019. “Es una obra que se demoró por décadas”, dijo la gobernadora en una recorrida por los trabajos, acompañada por el director de Vialidad, Mariano Campos, el presidente de Aubasa, Victor El Kassir y los intendentes de la zona.

Aubasa se hizo cargo de la concesión a fines del año pasado, a pocos días del inicio de la temporada de verano. La empresa realizó trabajos de mantenimiento, incorporación de tachas reflectivas y cartelería nueva.

Para el próximo verano, anuncian una repavimentación en la mayor parte de la traza del sector troncal: la ruta 2. La concesión tiene 1.300 kilómetros que abarcan los accesos a las principales ciudades turísticas y de veraneo.

Fuente: Clarín