02/08/17

Cortada en tres y con una mega grúa, sacan la última mole de la autopista porteña que no fue

Es una rampa, que está en la 25 de Mayo y Huergo. La proyectó la dictadura en los años 70. Pesa unas 600 toneladas.


Mole. Es de hormigón y mide 60 metros. La demolerán. /Emiliana Miguelez

Los vestigios de la Autopista Ribereña que en los años 70 imaginó el intendente de facto Osvaldo Cacciatore ya son parte del pasado de la Ciudad. Como parte del proyecto del Paseo del Bajo, comenzó la obra para desmontar el tramo de la 25 de Mayo que sobrevivió a ese plan, que tenía como fin construir 9 autopistas. Como símbolo de esa obra inconclusa, un tramo de la autopista sobrevolaba Huergo, a la altura de San Juan, en San Telmo.

Esa rampa enlazaría la 25 de Mayo con la Illia. Por eso, básicamente, se decidió su demolición: el proyecto del Paseo del Bajo correrá bajo el nivel del suelo, en trinchera.

Según explicaron desde AUSA, la empresa de la Ciudad que opera las autopistas porteñas, la rampa de 60 metros se cortó en tres tramos. Cada uno, con más de 200 toneladas. Y para manipular los tres tramos y bajarlos al nivel del suelo se utilizó una de las grúas más grandes del país.

“Se cortaron -con una técnica con hilo diamantado- y cada tramo se fue desmontando de a uno. Una vez en el suelo, los tramos se demolerán con retroexcavadoras y también con mordazas para lograr separar el hormigón del acero”, explicaron.

“Esta rampa era un símbolo de décadas de promesas incumplidas y proyectos nunca concretados. Estuvo 40 años abandonada, esperando que se construyera la Autopista Ribereña. Hoy estamos adaptando esa estructura al Paseo del Bajo”, dijo Carlos Frugoni, presidente de AUSA.

En Retiro sobreviven tres pilotes de esa Autopista Ribereña que nunca fue: uno se transformó en instalación artística-religiosa. Fue recubierta con listones de madera y representa una cruz Tau, ubicada justo en medio de ambas manos de la Illia. Las otras dos también serán intervenidas; según la Ciudad, se consultará a los vecinos de las villas 31 y 31 Bis para que decidan el tipo de intervención. Cómo sucede con la rampa de la 25 de Mayo, se trata de estructuras de hormigón y hierro que requieren un importante trabajo para la demolición. En el caso de la Illia, se decidió no realizarlo por una cuestión de presupuesto.