15/08/17

Biomasa como energía térmica: los puntos que privados analizan plantearle al Gobierno

El pasado viernes tuvo lugar la segunda jornada de Mesa de Trabajo de Biomasa dedicada a la generación térmica. El objetivo de las autoridades organizativas es ordenar y promover el mercado. Desde el sector privado plantean la necesidad de una Ley específica de fomento.


El viernes se llevó a cabo la segunda Mesa de Trabajo de biomasa para la generación de energía térmica, flamante espacio que tuvo su primer encuentro el 7 de julio pasado y que apunta al aprovechamiento del poder calorífico de la materia orgánica, principalmente como reemplazo de combustibles fósiles.

De la cita participaron funcionarios de los ministerios de Agroindustria y de Energía y Minería consultores FAO del ‘Proyecto para la promoción de la energía derivada de biomasa’ (PROBIOMASA) y de la Asociación Forestal Argentina (AFoA) y miembros del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), entre otras entidades.

Por parte del sector privado, estuvieron presentes industriales abocados a la actividad de la producción de maní, la madera, la agricultura y la metalúrgica.

En diálogo con Energía Estratégica, Martín Fraguío, Director Ejecutivo de la Asociación de Maíz Argentino (MAIZAR), quien participó de la reunión, cuenta que uno de los objetivos de esta Mesa es agrupar a todos los actores que participan de esta actividad.

“Tenemos perspectivas del armado de toda la cadena de valor en donde hoy vemos demasiados baches entre eslabón y eslabón”, observa el dirigente.

La idea de este equipo de trabajo es reunir a muchos de los actores intervinientes para, por un lado, aprovechar la biomasa seca para el uso doméstico pero también, y sobre todo, para el sector industrial.

“Una alternativa es que las plantas industriales que queman combustibles fósiles para la generación de energía térmica empiecen a utilizar biomasa”, plantea Fraguío.

Para ello se barajan distintas ideas, una es que el Poder Legislativo pueda promover una normativa de desarrollo de la biomasa como vector de energía térmica, tal como lo hace la Ley 27.191 con las energías renovables abocadas a la energía eléctrica.

El especialista asegura que utilizar la biomasa como energía térmica es más eficiente que hacerlo para producir energía eléctrica: “el nivel de aprovechamiento energético en el proceso de producción de energía eléctrica a partir del vapor que resulta de la quema de biomasa es de apenas el 30%. O sea que hay un 70% que se estaría perdiendo aún con las turbinas más eficientes”.

Por otra parte, se analiza el aprovechamiento de la biomasa en estado húmedo, para la generación de biogás y su posterior utilización como vector de energía térmica en reemplazo de combustibles fósiles, tales como el gas natural, el GLP, el fuel oil o el gasoil. Una de las ideas, ya a un horizonte más lejano, es utilizar este fluido en redes de gasoducto.

Estas posibles propuestas se están planteando en dos metas. Una a corto plazo, identificando necesidades puntuales de empresas del sector que ya vienen desenvolviéndose en este nicho, como en la fabricación de pellets y chips, que busca atender cuestiones puntuales para agilizar el desarrollo del mercado.

Y otra, ya con miramientos a mediano y largo plazo, apuntada al desarrollo de la cadena de valor industrial y a sofisticar el uso de las bioenergías en reemplazo de combustibles fósiles.

Fuente: Energia Estratégica