26/07/17

Una parte de Corrientes será peatonal y hay dudas sobre cómo impactará en el tránsito

El proyecto del Gobierno busca volver a convertirla en un paseo con dos carriles sin vehículos de 19 a 2. Para los autos habrá desvíos y menos espacio para estacionar.


Proyecto avenida Corrientes Peatonal. Tendrá dos carriles para caminar y otros dos para transporte público.

En 1936, la Municipalidad de Buenos Aires terminaba las obras para ensanchar Corrientes. Ayer, 81 años después, se presentó un proyecto en sentido contrario. El Gobierno porteño anunció que ampliará las veredas de la avenida y que por la noche prohibirá la circulación de autos en el tramo entre Callao y Libertad, que tendrá dos carriles peatonales. El plan despertó el apoyo de los empresarios teatrales, el rechazo de los dueños de garajes y algunas dudas en urbanistas.

Los trabajos se harán en dos etapas. La primera será desde Libertad hasta Florida, comenzará en enero y terminará en junio. Allí ensancharán ambas veredas, quitando medio carril de circulación de cada lado, con lo cual quedarán cuatro. En las aceras habrá dársenas para la carga y descarga de mercaderías, para el acceso de los huéspedes de los hoteles, estacionamientos para motos, bicicleteros y otros. Arreglarán las veredas, mejorarán la iluminación y levantarán las calzadas para eliminar los cordones.

La segunda etapa arrancará en marzo y durará hasta diciembre. Será entre Callao y Libertad. También ensancharán las veredas, pero habrá un cantero central para dividir el tránsito. Los dos carriles de la derecha serán de uso exclusivo para colectivos y taxis, tal como pasa hoy en avenida Córdoba, por ejemplo. En cambio, los dos de la izquierda serán para el tránsito particular durante el día, pero entre las 19 y las 2 quedarán cerrados y serán habilitados como espacio peatonal.

Con estos cambios, los autos que bajen por Corrientes deberán doblar antes de Callao y desviarse hacia las paralelas (Mitre y Viamonte son las más cercanas a cada lado), para seguir por ellas hasta la 9 de Julio.

Una primera duda es cómo hará la gente para llegar a la zona de teatros y restaurantes si ya no podrá hacerlo en auto, o en el mejor de los casos tendrá que dejarlo estacionado a varias cuadras. Es que de noche los colectivos no tienen una frecuencia suficiente, y el subte corta a las 23: de hecho, la idea del Gobierno de estirar el servicio hasta las 23.30 de lunes a viernes y hasta las 24 los sábados todavía no se pudo poner en práctica por oposición de los metrodelegados, que reclaman que el transporte funcione hasta la 1 de la mañana.

Para el Gobierno, esto no será una traba. "Vamos a potenciar el espacio público y a darles más lugar a los peatones que van a los teatros, los restaurantes, las librerías y todos los comercios de Corrientes. En la zona hay Metrobus, subte y muchas líneas de colectivos, el transporte alcanza", aseguró Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano.

Por lo pronto, en el tramo con carriles exclusivos ya no se podrá girar a la derecha, y en todo el área a intervenir quedará prohibido estacionar. "Vamos a mejorar las cuadras transversales entre Rodríguez Peña y Libertad, con iluminación y arreglo de veredas, para que la gente pueda dejar el auto allí", explicó Eduardo Macchiavelli, ministro de Espacio Público. Una vez que entre en vigencia el futuro sistema de estacionamiento medido, para dejar el auto en esas cuadras habrá que pagar.

Los empresarios teatrales están a favor del plan, y algunos urbanistas tienen cierto escepticismo (ver Debería ser...). Los garajistas directamente lo rechazan: "Si no se puede llegar en auto, ¿cómo hará la gente mayor para ir al teatro o a cenar?, ¿qué pasa si llueve y hay que estacionar a varias cuadras? A la noche, los alrededores de Corrientes no son lindos lugares para caminar o esperar el colectivo. No se entiende por qué el Gobierno ataca tanto a la gente que tiene auto", se quejó Eduardo Sánchez, presidente de la Cámara de dueños de garajes.

Por lo pronto, la avenida Corrientes se sumará a la lista de importantes avenidas cuyo diseño fue modificado desde que el PRO gobierna la Ciudad. En 2009, avenida Pueyrredón pasó a ser doble mano, lo mismo que Santa Fe entre 2010 y 2011; en tanto que Juan B. Justo, la 9 de Julio, Cabildo y Paseo Colón/Leandro N. Alem sumaron el Metrobus.

Fuente: Clarín