14/07/17

Se aprobó el Parque del Bajo y la mudanza de la estatua de Azurduy

Se modificará el espacio detrás de la Rosada. El monumento será desplazado a menos de 2 años de inaugurarlo.


Infografía. Parque del Bajo cómo quedará

La Legislatura porteña sancionó ayer la ley para crear el Parque del Bajo, un gran espacio verde detrás de la Casa Rosada. Pero la aprobación implica un hecho insólito: a menos de dos años de su inauguración, se resolvió mudar la estatua de Juana Azurduy, que a su vez había reemplazado la de Cristóbal Colón.

La ley fue sancionada en segunda lectura, tras una primera aprobación y una audiencia pública obligatoria. La votaron 31 legisladores del flamante interbloque "Vamos Juntos" (Pro, Coalición Cívica y el partido de Graciela Ocaña), más el massista Javier Gentilini, el peronista Claudio Palmeyro y Adrián Camps, del Socialismo Auténtico. El kirchnerismo, el bloque de Martín Lousteau y el resto de los diputados se opusieron.

El proyecto consiste en crear un espacio verde de 102.000 metros cuadrados que irá entre Paseo Colón y Huergo/Madero desde avenida Belgrano hasta el Centro Cultural Kirchner. Unirá la plaza Perón (la que queda frente a la Aduana), el parque del Ministerio de Defensa, parte de la plaza Colón detrás de la Rosada y la que queda frente al ex Correo.

El Parque del Bajo contará con sectores recreativos y deportivos, mobiliario urbano y ciclovías. Además, se conectará con el Paseo del Bajo, el parque lineal que construirán sobre la autopista subterránea que unirá Puerto Madero con Retiro. "La obra no sólo nos devolverá minutos en tiempo de viaje sino también diez hectáreas de espacio verde", aseguró Agustín Forchieri, del PRO y presidente de la Comisión de Planeamiento Urbano.

Para concretarlo habrá que realizar varios cambios. Por un lado, sacarán la reja del parque Colón y le quitarán parte de su superficie para modificar el trazado de la Avenida de la Rábida, que ya no tendrá una curva tan pronunciada. También acercarán el helipuerto presidencial a la Casa Rosada. Además, correrán el mástil nacional, el monumento a Juan de Garay y el retoño del árbol de Guernica.

Pero el tema más polémico vuelve a ser la estatua de Juana Azurduy. El 15 de julio de 2015, y tras una polémica judicial y un enfrentamiento entre el kirchnerismo y el macrismo, que luego terminó en un acuerdo, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró la obra en homenaje a la luchadora de la Independencia. La imagen había sido donada por el Gobierno de Bolivia.

Para ubicar esa estatua hubo que sacar el monumento a Cristóbal Colón, que estaba emplazado detrás la Casa Rosada desde 1921 y había sido un regalo de la comunidad italiana en el país. Por eso, su mudanza irritó a las organizaciones de descendientes de italianos.

De hecho, el monumento a Colón quedó desarmado. La Legislatura porteña decidió que sea ensamblado en una plazoleta frente al aeroparque Jorge Newbery, pero las obras se demoraron. Además, un informe de la Comisión Nacional de Monumentos advirtió que el lugar elegido no es conveniente, porque la estatua de mármol estará muy expuesta a la humedad del río y a la contaminación que producen los combustibles de los aviones.

Fuente: Clarín