25/07/17

Polémica entre las automotrices por un seguro que les reclama el Gobierno

Es una caución para garantizar el mix entre impo y exportación. La puja es con el Ejecutivo y entre las empresas.


En línea. La fábrica de Fiat, en Córdoba,

La decisión del Gobierno de aplicar un seguro de caución a aquellas automotrices que estén excedidas en la cuenta de comercio exterior con su contraparte de Brasil puso en pie de guerra a no pocas compañías que, en estas horas, están incluso estudiando la posibilidad de una presentación judicial contra la medida. Pero además, se trata de un tema donde las propias automotrices están enfrentadas entre sí, aunque se cuidan de hacerlo con buenas maneras y -sobre todo, en estricto off.

“Es una decisión desafortunada, que no tiene en cuenta los tiempos del acuerdo firmado con Brasil, que es de cinco años. En ningún caso se habla en ese acuerdo de un “flex” anual”, plantearon en una de las terminales. Casi calcado, en otra terminal aseguraron: “Es un cambio de las reglas de juego y que tiene un costo muy alto. Justo cuando se está trabajando para mejorar la competitividad, se suma un nuevo costo”. En una tercera empresa aseguraron: “Estamos analizando si es legal o no que pidan estas cauciones. Eso está en duda”, dijeron. Y en una cuarta empresa señalaron que, si hay que limitar las importaciones desde Brasil, “eso tendrá impacto en los precios internos”.

Pero a pocos kilómetros, en otra fábrica automotriz que talla fuerte en el mercado, miran la decisión oficial de otra manera. “Las empresas que se lanzaron a importar de manera indiscriminada lo tendrían que haber pensado mejor. Quizás pensaron que ésto iba a ser un Pagadios”, azuzaron. Un quinto fabricante, cada día más alejado de la “Brasil dependencia”, lo analizó de manera crítica, pero más distante: “En sí no es una buena noticia, pero para nosotros es positivo, ya que exportamos a muchos países fueron de Brasil”.

El intercambio de vehículos con Brasil, sin aranceles desde 1991, no es un acuerdo de libre comercio, sino de comercio regulado. Su versión más reciente fue firmada el 30 de junio del año pasado, rige hasta mediados de 2020, y establece un “flex” de 1,5.

¿Qué significa el “flex” de 1,5? Que en ese período cada país puede importar del vecino hasta 1,5 veces lo que le exporta. Y lo que ocurre hasta el momento, pasado el primer año de este acuerdo, es que la Argentina ya se pasó holgadamente del “flex” y ronda 1,9 dólares importados desde Brasil contra cada dólar exportado, según datos de la Aduana que manejan en la Secretaría de Industria.

En algunas automotrices en particular, el “flex” ya sería cercano a 3. Y si bien esas mismas empresas tienen casi cuatro años para corregir ese desequilibrio comercial, en el Gobierno decidieron apliarles un seguro de caución hasta tanto vuelvan a números de equilibrio: en eso consiste la Resolución 535-E/2017, publicada el viernes pasado en el Boletín Oficial.

Desde el Gobierno defienden la decisión como un acto de “seriedad” para prevenir desvíos importantes en materia de comercio exterior. “Hace un año, cuando firmamos el nuevo convenio con Brasil, avisamos a las automotrices que íbamos a aplicar esta medida”, dijo una importante fuente del Ministerio de la Producción.

-Algunos los acusan de agregar un costo cuando a la vez las convocan para discutir la competitividad.

-Un seguro de caución ronda el 0,3% de la potencial multa. Equivale a cuatro autos. Estamos hablando en un contexto en el que van a ser vendidos 850.000 unidades cero kilómetro. Y la participación de los vehículos brasileños, que el año pasado había sido estipulada en 45% de nuestro mercado, ya ronda el 60%.

-Pero el problema no es sólo lo que se importa, sino que Brasil no nos compra autos.

-Es verdad, el mercado interno de Brasil no sube. Pero el año pasado se había establecido que los vehículos de origen argentino debían llegar a 11% del mercado interno de Brasil y hoy están en el 7% de un mercado que a su vez está en un piso histórico. De modo que también hay pendiente un esfuerzo comercial por parte de las terminales argentinas para incrementar su participación en el mercado brasileño.

Fuente: Clarín