19/09/16

Las petroleras dicen que el tarifazo es por los costos del gas no convencional

YPF informó que, sin subsidios, el millón de BTU cuesta 5,5 dólares. Pero se irá a 7 para producir más shale.


Hasta aquí ninguna novedad. Pero como el horizonte que al acercarse se aleja, el precio del gas argentino en boca de poza libre de subsidios no va a bajar con las inversiones. Por el contrario, va a ser cada vez más caro en la medida en que el país avance hacia el autoabastecimiento. Es que si bien el gas más caro es el que se importa desde Chile (7,09 dólares) y el que llega licuado en barco (11,20 dólares), el gas más barato proviene de Bolivia (3,56 dólares). Por lo que, en la medida en que baje la importación de gas importado, el promedio del precio será cada vez más alto.

Además, de todos los tipos de gas de producción nacional, el convencional es el que tiene un menor precio en boca de pozo. Pero estos pozos cada vez son menos y los que hay cada vez rinden menos. En consecuencia, su caída de la producción deberá ser más que compensado con gas no convencional (shale y tight).

Lo ideal parecería abastecerse del gas de Bolivia que es el más barato, “pero no se puede” dijo el ingeniero Alejandro Nicola, ministro de Energía de Neuquén durante la Audiencia Pública por la tarifa del gas en la Usina del Arte. Bolivia por la caída de los precios internacionales de los combustibles ha postergado inversiones y hoy enfrenta problemas de producción por lo que ha dejado de proveernos lo acordado por contrato.

Entre todos los empresarios del gas presentes en la jornada del viernes de la Audiencia hay consenso en que el camino es la sustitución de importaciones, incluso si es a un precio mucho mayor al internacional. Es la estrategia proteccionista que el mismo gobierno para otros sectores de la economía rechaza. Y los argumentos son los mismos: las millonadas de divisas que se ahorra el país por producir localmente y la cantidad de puestos de trabajo argentino que se conservan.

Argentina tiene 802 billones de BTUs de reservas de gas no convencional, suficientes para sostener el consumo del año pasado por los próximos 500 años, precisó Nicola. El problema no es la disponiblidad de gas en cantidad, sino que este gas no es el más económico.

El problema es que este gas no es el más económico: 6,2 dólares por millón de BTU de tight gas y 7,6 dólares si se trata de shale. Por lo que en la medida en que cada vez haya más shale y tight, más irá subiendo el precio en boca de pozo hasta los 7 dólares.

Como señaló el representante de YPF, Fernando Giliberti, el "valor en boca de pozo" de gas convencional en la petrolera de bandera es de 4 dólares por millón de BTU, 6,2 dólares por igual cantidad de tight gas y 7,6 dólares si se trata de shale. Por lo que en la medida en que cada vez haya más shale y tight menos convencional, más irá subiendo "la remuneración actual promedio cercana a 5 dólares por millón de BTU" hasta los 7 dólares.

Pese a que los consumidores reclaman que se den precisiones sobre cuál es la estructura de costos que permite llegar a esos valores, el único detalle lo dio Giliberti: regalías, costos, impuestos e inversiones de perforación que son viables en uno de cada tres casos y demoran 10 años desde la exploración a la explotación y rinden 25 años con el correcto mantenimiento más las plantas de compresión de gas, el costo de capital con "una tasa que compense los riesgos petroleros", “intereses de deuda que hay que repagar” y costo del dinero.

Por su parte, el titular de la asociación Consumidores Libres, Héctor Polino, señaló que no corresponde cargarle al consumidor el costo del capital que compense la tasa de riesgo del sector petrolero ni otros conceptos que las empresas buscan trasladarle a los consumidores.

Minutos antes Nicola había aclarado que desde que se congelaron los precios en pesos en 2004, Argentina se dio el lujo de dejar caer su producción desde 2004 (28.000 millones de BTU al año) a menos de 16.000 millones en 2013, por llegar a pagar el 40 centavos de dólar por BTU quedando obligado a importar luego energía en barcos a 20 dólares. Y que por eso, en 2012 se dio inicio al Plan Gas para fortalecer la producción, a lo cual "rápidamente la industria reaccionó de forma positiva". Este programa premia con 7,5 dólares por millón de BTU la producción incremental de gas.

Sin embargo, que haya caído la inversión en el pasado por reducción en los pagos, no es argumento suficiente para garantizar que la suba de los precios se destine a aumentar la inversión productiva. Puntualmente las asociaciones de consumidores denuncian que las empresas no dieron cuenta del destino de los subsidios y la persistencia de gastos corporativos como forma de esconder ganancias como erogaciones para no reinvertir denunció Polino.

Aun así, el representante de YPF presentó una proyección de los precios “de equilibrio” que la petrolera de bandera necesitaría de acá a 2020 para aumentar la producción nacional explotando los 802 billones de BTU de gas no convencional más que los 29 billones de BTU de gas convencional que nos quedan. Esta proyección muestra que el precio de mercado que hoy ronda los 5 dólares por millón de BTU subirá hasta 6,1 dólares en 2019.


Y este es el precio de oferta con el que cubre sus costos la empresa que controla el 70% de la producción de gas, el resto, que son más chicas, enfrentará precios más altos: “No todos los productores de gas naturales tienen la misma cantidad de yacimientos en su portafolio que tiene YPF. Algunos tienen menos y más productivos. Algunos tienen menos y menos productivos”, adelantó Giliberti.

El cálculo lo hizo suponiendo que la demanda crecerá a razón del 3% anual y que la oferta se desarrollará en “las mejores condiciones del estado actual del arte”. Para el promedio de la industria, los valores en boca de pozo quedan en 5,5 dólares en 2016 y 7 dólares por millón de BTU en 2019.